jueves, 28 de junio de 2012

MIRÁNDOTE EL OMBLIGO...

No es que quiera ponerme seria, de verdad. Pero de vez en cuando, estamos tan ensimismados con nuestro ombligo, que perdemos de vista todo lo demás. Si es que normal, el ombligo es tan hipnótico, con su peculiar y genuina forma, sus curvas, esa forma que tiene de perderse dentro de nuestro abdomen, ese erotismo que puede hechizar a algun@s, esos pensamientos secretos que puede despertar, y él, el ombligo, sólo está ahí, oscilando levemente al ritmo de nuestra respiración. Pues eso, que a veces, estamos tan metidos en él, que no nos damos cuenta, y resulta que mientras, hemos avanzado un buen trecho del camino, y de repente, alguien nos hace tomar consciencia de dónde estamos, y de dónde venimos. De todo cuánto ya hemos dejado atrás....aunque hay quién dice que, la vida es una espiral, en la que los acontecimientos se suceden en un aparente desorden, sólo en apariencia, porqué todo lo que vas a vivir, te va a llevar a dónde debes llegar.

Hoy, intercambiando mensajes con una mujer, me he visto hablando con perspectiva de lo que se le puede venir encima a una mujer y madre, que inicia una separación. Es un camino duro, dificil, y largo. Pero, tiene, como mínimo, una cosa maravillosa: cuando llegas al final del camino, eres una persona nueva...una versión de ti misma perfeccionada. Pero, a todas aquellas mujeres, que ahora dan el primer paso, o se encuentran en los primeros estadios, les digo una cosa: acabas de empezar, y prepárate, porqué vienen curvas. Y si tienes miedo, aún no has visto nada. Pero consuélate, porqué siempre, después de la tormenta, por muy fiera que sea, por mucho que parezca que el mundo va a acabarse en el próximo minuto, aparecerá el sol, brillando con desafío, justo en ese cielo que hace un instante parecía que iba a partirse en dos.

No sé cómo era tu vida cuándo estabas "felizmente" casada, y tu hogar era el lugar cálido, en el que amamantabas a tu hijo, y tu vida discurría en calma...pero tus días, posiblemente, se tornen caóticos, tendrás la sensación perenne de que no llegas a casi nada, de que tu casa está casi siempre sucia y desordenada, y que cuando limpias, limpias lo que ve la suegra (cómo se dice por aquí) pero, aleluya!! ahora no hay suegra!!!

Tu aspecto físico, por mucho que te resistas, pasará, no a un segundo plano, sino que sencillamente llegará a serte indiferente y transparente si vas vestida, maquillada y perfumada a juego con el día de la semana (ya sabes, los viernes a la oficina se va "casual") Tus mechas, tarde o temprano, dejarán a la vista esas raíces o canas, que durante tanto tiempo has disimulado gracias a costosas facturas de peluquería, lo mismo que los productos más o menos caros de maquillaje, tu perfume favorito,  esos gastos, desaparecerán de tu estracto bancario. No hablemos de las cenas en restaurantes, los viajes, comprarte unas botas fantásticas, sólo porqué las acabas de ver en un escaparate, y claro, cómo tienes un número de pie grande (o muy pequeño) siempre son los primeros en desaparecer, así que te las compras, y bla, bla, bla...caprichos: bye bye.

Tendrás que hacer malabarismos, y alguna cosa "inconfesable" para llegar a final de mes con dignidad, y eso las más afortunadas. Las menos afortunadas, no podrán llegar a final de mes con su sueldo, y tendrán que echar mano de tarjetas de crédito,  préstamos, recurrir al ex (si aún hay buena relación...porqué del juego del  chataje emocional con las amenzas de ver a los niños, me daría para otra entrada de mil páginas...y són las 23h y mañana madrugo, aunque, añado, que, si eres una BUENA MADRE, no recurrirás a él -ni al chantaje, ni al ex- ¿Que es ser una buena madre? La que no hace NADA que pueda dañar a su hijo, y por supuesto, eso incluye, impedirle al padre ver a su hijo, o decir ni media palabra que deshonre la imagen paterna a los ojos del hijo. ESO, es una buena madre....el resto NO)

Tu vida social, por mucho que te resistas, poco a poco irá desapareciendo hasta quedar reducida a la mínima expresión. En realidad, TODO quedará reducido a la mínima expresión: tu vida social, tu cuenta bancaria, la comida de tu nevera, tus ganas de arreglarte, tus ganas de sexo, de hombres...y en función de cómo gestiones tus emociones, irás llenando el vacío con comida, y eso no, eso no quedará reducido a la mínima expresión. Me refiero a tu línea. Pero es que, entre que comerás para consolarte y para llenar el vacío, y que no podrás pagar un gimnasio...

Ah! y me olvidaba de los "amigos" ahora, ahora sí sabrás quiénes son tus amigos, Porqué algunos, empezarán a esfumarse, y es normal, ponte en su lugar, ¿quién quiere a alguien al lado monotemática, y que se pasa el día quejándose, añorando el pasado, cagándose en el ex, o estallando en llantos que dejan al descubierto su inestabilidad emocional...??)

Y luego están los niños, serán tu consuelo y tu fortaleza....la mayoría de los días, pero que no te coja desprevenida, si empiezas a pagar con ellos tu estrés, tu agotamiento y desgaste emocional, y gritas más de lo "aceptable" o sencillamente, te rindes porqué no quieren cenar, o porqué a la hora de llevarlos al baño, ponen tu paciencia a prueba, estirando del cable...hasta que se rompe, y los envías a dormir, abatida, y sólo por no romperte, una noche más.

No te sientas mala madre, en serio. No te sientas culpable si deseas acostarlos, para tomarte un té, un vino, o fumarte un cigarro en la soledad de tu terraza, de la cocina, o en el balcón de tu casa. Esa es una de las pocas válvulas de escape que tendrás. Anímate, y aprende a cazar al vuelo, los pequeños buenos momentos que tendrás: una tarde de juegos con tus hijos, un día por sorpresa, les compras unos helados (porqué acabas de cobrar la paga extra!!) o porqué de repente, un día te sorprendes con ganas de quedar con un hombre.

Esta etapa, que ahora inicias, tan dura y dolorosa, dónde casi todo serán dudas: "soy una buena madre? me equivoqué?"es una etapa con principio y final. Es cómo un retortijón, empieza levemente, y crees que no está siendo tan malo, y poco a poco, empieza a doler y a parecer que vas a desfallecer por el dolor de tus tripas retorciéndose, y o acabas en el WC o sólo eran gases. Piensa que, aunque nada tenga vuelta atrás, tú decides cuándo vuelves a contar de cero cada vez; y no olvides que puedes empezar cuántas veces creas oportuno.

Y al final del camino, mira hacia atrás, y llénate la boca diciendo "Yo, jugué limpio" porqué, eso, querida lectora, confidente y amiga virtual, eso te dará alas, y hará que pises ligero. La firmeza la has ido cogiendo por el camino.

Pero ánimo, de verdad, que un día, estarás tan a gusto mirando tu ombligo, y de repente, así por las buenas, te darás cuenta de que ya lo has hecho. ¿El qué? Habrás hecho tuyo el dicho "Lo que no te mata, te hace más fuerte"

"Stronger" Kelly Clarkson

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