lunes, 14 de diciembre de 2009

48 HORAS EN BÉLGICA (BRUJAS Y GANTE)

El mismo día que me dieron un bofetón emocional que me hizo bajar de golpe a la Tierra con mensaje incluido, compré el billete a Brujas. El bofetón emocional al que aludo, era el último capítulo de una brevísima historia que se inició y terminó en Turquía. Así que este corto viaje a Bélgica (y su preparación) me ayudó a dispersar mi mente sobre aquel asunto.

Cesc, Sonia y yo nos lanzamos y finalmente nos vamos a Brujas. Ambos son buenos amigos con los que tengo una química excelente. Es nuestro primer viaje juntos, y siento una gran expectación.
Incluso la compra de los billetes fue pecualiar: Sonia y yo lo compramos simultáneamente mientras "hablábamos" via chat. Con los billetes en mano, decidimos ir mirando alojamiento.

Al recavar información sobre Bélgica, pronto me doy cuenta de que este pequeño país es grande en cuanto a historia, arquitectura, cutura...y decido que su capital, Bruselas merece una visita en exclusiva, aunque deba ser durante un fin de semana. Pero vamos por partes; antes algunos datos prácticos.

Bélgica se compone de tres regiones: Flandes (al norte), Bruselas y Valonia (al sur). Flandes está dividida en 5 províncias:

*Amberes
*Brabante Flamenco
*Flandes occidental
*Flandes Oriental
*Limburgo

Brujas es la capital de la província de Flandes occidental y se encuentra a 90km de Bruselas.
Bruselas cuenta con una población de más de 10 millones de habitantes. No existe desfase horario con respecto a España. Los tres idiomas oficiales son el francés, neerlandés en su variedad flamenca y alemán.







Al llegar, la sensación es como de haber dado un salto hacia atrás en el tiempo. Brujas está anclada en la época medieval en cuanto a arquitectura, y cuando paseas por sus calles parece que el tiempo se detuvo aquí en el año 1400. Esta ciudad tiene mucho que ofrecer y para descubrir sus muchos tesoros el viajero necesitará algo más que un fin de semana, pues a pesar de que parece que el tiempo se detuvo aquí, no hace más que correr cuando uno visita la capital de Flandes occidental. Es un juego divertido el del tiempo aquí.






Al ir en pleno diciembre las temperaturas han sido bajas (entre 4ºC y 0ºC durante el día) pero nos ha hecho un Sol radiante y nada de viento.
La opción que hemos escogido para desplazarnos hasta aquí ha sido un vuelo low cost con Ryanair vía Girona. El vuelo llega a Charleroi, una ciudad a 60km de Bruselas y a 153km de Brujas. La duración ha sido de 1h 45' a la ida, y de 1h 30' a la vuelta.


Cesc, Sonia y yo acordamos encontrarnos en la estación de autobuses de Barcelona Nord poco antes de las 14h, que es cuando sale el bus que nos lleva al aeropuerto de Girona en un trayecto de una hora de duración.

Así que el viernes al salir del trabajo, me dirijo con mi trolley hacia allí. Al llegar, mientras subo las escaleras del metro, pesqué con las manos en la masa a un chico que me había abierto el bolso (utilizo una mochila pequeña, raras veces bolso) y estaba intentando robarme.
Nunca antes había hablado de esa manera violenta, echándo la bronca y amenazando a un desconocido; claro que nunca antes me habían intentado robar. Esa fue mi reacción.

Afortunadamente el chico no ha conseguido sustraer nada de mi mochila, lo que no quita que me me deje convertida en un manojo de nervios, en una bomba de relojería que debe contenerse y no explotar...

He de decir que nunca había tenido que ir a coger ningún autobús a la estación del Norte, así que cuando entré, tuve que preguntar, lógicamente. Al dirigirme al piso superior, tal y como me han indicado, veo una cola frente a unas taquillas de diferentes compañías de autobuses de larga distancia. Me coloco en la cola casi por inercia, pero le pregunto a la persona que está justo delante si es ahí donde se compran los billetes para el aeropuerto de Girona. El señor, prácticamente sin girarse me dice: "no sé" Le pregunto entonces si quizá se trate de un punto de información. Me repite un lacónico: "no sé" Bastante mosqueada quiero hacerle la última pregunta: ¿Pero usted sabe qué cola está haciendo? pero no me deja terminar la pregunta..."que no sé" me interrumpe. Me giro, y a la chica que ha llegado tras de mi y está observando la escena medio divertida, medio perpleja, le digo: "simpatía no la hay en todas partes" y me marcho echando humo por la cabeza y pensando en la madre del chico que me ha intentado robar en las escaleras del metro, y en la madre de este señor.


Me dirijo al otro extremo del vestíbulo y en la primera posición de una cola, diviso a Sonia. Me acerco a ella (saltándome la cola nada más llegar, se siente) y le digo: "Hola guapa. ¿A que no sabes lo que me acaba de pasar?" Sonia, feliz y ajena a lo que acaba de ocurrirme en el metro, me dice: "luego me lo cuentas cielo, vamos a coger los billetes" y me quedo ahí, con la palabra casi en la boca y mi dedo índice alzado indignado dispuesto a contar lo de mi conato de robo...pero me fue bien tener que esperar a compartirlo con ellos, porque así me serené que buena falta me hacía.

Cesc se unió al poco con nosotras. Ellos dos llevan una pequeña mochila como único equipaje; yo, al no tener ninguna mochila de ese tamaño tuve que echar mano de mi trolley. Aunque como ya estaba informada, dejé espacio suficiente para meter mi bolso a la hora de entrar al avión. El trayeco de una hora hasta Girona transcurre sin incidentes. Quizá mencionar, que al haber realizado el check-in online, no tuvimos que hacer ninguna cola en el mostrador de facturación (bueno, la hicimos porque no caímos en que eso del check-in online es para evitarte esa cola precisamente)


Al llegar al mostrador, justo antes de subir al avión, me hicieron meter mi pequeña mochila (bolso) dentro del trolley...como no. Realicé la operación sin problemas y "pá dentro"

Mientras camínabamos por el pasillo del avión, buscando asientos, un señor increpó a Cesc algo así como "....estáis taponando el pasillo!". Yo hubiese llegado hasta el señor, y cogíendo sus mejillas con mis pulgares e índices, como cuando las religiosas nos reprendían de niños y le hubiese dicho: "nooooo, no estamos taponando nada; estamos buscando asiento. Recuerde usted que Ryanair no numera los asientos, y que aquí va por orden de llegada" Pero en lugar de eso, me limité a arquear la ceja y recordar que gente incívica y grosera hay por doquier.


Mientras el avión sobrevuela Francia, se va entretejiendo sobre nosotros la red que nos enlazará durante las próximas horas. Una red invisible que hará que sintonicemos en muchos momentos (la mayoría) la misma frecuencia, y que a la vez podrá marcar pequeños "agujeros" puntos flacos en donde no nos pondríamos de acuerdo, o tal vez dibujase algún "choque"

Tomando como dimensión temporal el fin de semana, pronto nos pusimos unos motes los unos a los otros.

A las 19:15h aterrizó en el aeropuerto de Charleroi el vuelo, procedente de Girona y del cual descendieron una envidiosa con mucha presencia (o eso creía ella) un desubicado que nada contracorriente y una negra que se creía blanca.

Que nadie se asuste: estos motes nos los pusimos nosotros mismos y forman parte de esa intimidad que atesoran los compañeros de viaje, y lo más importante: son DESDE EL CARIÑO. Pues no nos echamos risas con esto ni nada....








SONIA, CESC Y YO (EN MEDIO) A NUESTRA LLEGADA AL AEROPUERTO DE CHARLEROI




Llegamos al hotel a las 23:30 de la noche, al aeropuerto a las 19:15h...¿qué hicimos en esas 4 horas? Pues recorrer los más de 150 km que separan el aeropuerto de Charleroi de Brujas. Y para ello utilizamos el autobús y el tren. A estas alturas de mi vida creo que me va tocando reconocer que creo que el autobús es el medio de transporte que menos me gusta. Uf! me agobia muchísimo!!! Sólo fueron 45' hasta Bruselas MIDI (ni idea de qué es "midi") una vez allí cogimos un tren que en una hora nos dejó en Brujas. Y una vez en la estación, cogimos otro autobús (pero esta vez metropolitano) y en 10' bajamos en el centro.

El traslado aeropuerto-Brujas es muy sencillo:

Al salir en la puerta de llegadas, a la derecha hay un puestecito. Ahí se compra el billete de autobús (nosotros lo compramos ida/vuelta)


Una vez en la estación de tren, hay que caminar durante unos 8' (y creedme que si piensas que pierdes el tren, el pasillo parece no terminar nunca!) aunque creo que lo más recomendable es preguntar una vez en la estación.
El precio del bus: 22€ (ida/vuelta)
Billete de tren: 9€ (ida/vuelta)
Billete de bus metropolitano: 1'60€ (por trayecto)



Al llegar a Brujas, sin mirar el mapa, y como única referencia del hostel que la calle dónde se encuentra, recurrimos a algo infalible y que funciona en cualquier lugar del planeta donde te encuentres: PREGUNTAR.

Lo hicimos en 3 ocasiones. El primer chico, muy amablemente nos indicó en dirección contraria y cuando estábamos a escasos 30 metros de la puerta (sin nosotros saberlo obviamente); la chica llevaba un pedo importante de alcochol y posiblemente también se habría fumado algún porro que otro, y no le creímos cuando nos dijo algo así como que la calle se cruzaba con otra de nombre idéntico, o que cambiaba el nombre...bueno no sé. Lo que sé, es que perdió toda la credibilidad cuando vimos que estaba de pie justo encima de un par de botellas de cervezas rotas; vimos un par de chicos que nos dijeron que podíamos preguntar en su hostel, ¡que estaba en dirección opuesta hacia donde debíamos dirigirnos!




Finalmente, y tras caminar durante un buen rato, llegamos al Charlie Rockets Hostel La primera impresión no fue muy buena precisamente, ya que este hostel sufre una importante mutación de día y de noche. De noche, que es cuando llegamos, es un ruidoso bar, lleno hasta los topes de gente fumando (muchísimo), jugando a billar, y con la música a un volumen que hace imposible una conversación en un tono de voz normal.





Nos dieron la habitación nº 18. 6 camas dispuestas en 3 literas y el baño compartido. Pero estaba limpio y la verdad es que dormimos muy bien. Y las condiciones de insonoración son excelentes! Ni Sonia, ni yo caímos en hacer una sola foto de la habitación...pero podéis verlas en su web.




Precio de 2 noches en dormitorio de 6 camas: 34€



Puedes alquilar una toalla de ducha por 1€




Desayuno, que no está incluido en el precio de arriba: 3€ a base de café, cacao, infusiones, tostadas, cereales, mantequilla, mermelada, queso para untar. Suficiente para desayunar, al menos para nosotros.

Dejamos los bartulillos y salimos a ver si podíamos cenar algo.







EL HOSTEL POR LA MAÑANA




Dada la hora que era, más de las 12 de la noche, tuvimos que conformarnos con lo que encontramos abierto. Y resultó ser una fábrica ambulante de grasas, triglicéridos y demás sustancias que van tan bien para estrechar el diámetro de arterias y ampliar el perímetro del abdomen: una hamburguesería ambulante que también hacía patatas fritas.

Muertos de frío nos comimos unas hamburguesas en la plaza principal de Brujas. Y después fuimos a pasearnos de noche por esta ciudad que parece sacada de un cuento de Dickens (lo sé, Dickens era inglés y pertenece a la etapa Victoriana)



Nuestros pies se detuvieron ante la taberna más peculiar que podíamos haber hallado aquella noche. Aunque lo realmente peculiar, era su propietario. Pero el tabernero y de lo ue allí aconteció, hablaré más adelante.



SÁBADO 12 DE DICIEMBRE



El sábado decidimos dormir "un poco" y nos levantamos a las 9h Desayunamos y nos fuímos a recorrer la ciudad.



Hacía mucho frío, pero un Sol radiante que ayudó algo...caminamos, hicimos muchas fotos (sobretodo Sonia) y caminamos más.



¿QUÉ VER EN BRUJAS?



Si sólo disponemos de un fin de semana para descubrir esta maravillosa ciudad, esta es mi selección de "imprescindibles"



La Grote Markt



También conocida como la "plaza del mercado" cubierta de adoquines, es el centro de Brujas, junto con la plaza Bruge. Antaño se celebraban mercados, ferias, justas medievales y ejecuciones públicas.



Aquí se encuentra la torre más poderosa de la ciudad: el campanario Belfort (y al que nosotros bautizamos como "Torre Mordor" en honor a la novela de J. R.R. Tolkien) es de estilo gótico con 83 metros de altura, y si subes sus más de 300 escalones podrás gozar de unas panorámicas de la ciudad únicas.



Desde esta plaza pueden cogerse los autobuses que van a la estación de tren.



Plaza Bruge



Contigua a la anterior, en esta plaza se encuentran el ayuntamiento y la Basílica de la Santa Sangre, que guarda una reliquía de la sangre de Cristo traída de Tierra Santa por el Conde de Flandes.




Los canales



Una excursión en barca, nos brindará la oportunidad de ver Brujas desde la perspectiva "del agua" y también puede hacerse en invierno. Precio de la excursión: 6€




Catedral de San Salvador



Es la iglesia más antigua de Brujas y su reciente restauración hace que su torre de 100 metros de altura no pase desapercibida para el viajero.





Y así, paseando entre risas, charlas y mucho frío, fuimos comprobando que Brujas está llena de rincones maravillosos, vistas espectaculares y que la magia casi puedes palparla estirando un poco los dedos.






Compruébalo tu mismo/a...

















A media mañana decidimos hacer una parada para calentarnos a base de un buen chocolate belga. Continuamos nuestra excursión, paramos a comer en un restaurante chino, y por la tarde, mientras Cesc se paseaba por algún museo para contemplar la pintura flamenca de cerca, Sonia y yo decidimos hacer una rapidísima escapada a Gante. Poder decir que habíamos sacado el morro por allí...





GANTE



Al fondo la Catedral de San Bavón











CASTILLO DE GRAVENSTEEN (Castillo de los Condes)



Gante es mayor que Brujas. En el s XVI, fue la ciudad medieval más grande de Europa, por detrás de París. Se encuentra a 30' en tren de Brujas; y lo mismo se tarda desde Bruselas. Su patrimonio aquitectónico medieval está conservado al detalle.



Hay muchísimas tiendas donde uno puede hacerse con cualquier souvenir: chocolate, cerveza, artesania, jabones perfumados... y los locales donde degustar su famosa bebida están repartidos por toda la ciudad.



Para una escapada de una tarde, imprescindibles:



El Castillo de Gravensteen



La Catedral de San Bavón



Pasear por sus calles, parques y plazas.



Huelga añadir, que Gante es muchísimo más que las 3 reseñas que menciono como imprescindibles, pero si alguien lo hace como yo, es decir, realizar una escapada de 3 horas desde Brujas, considero que esto es lo mínimo que no hay que perderse.



Por la tarde-noche, nos reunímos con Cesc en el hostel y fuimos a cenar a un italiando que nos recomendaron en el restaurante (italiano también) que había al lado del hotel. Tenían unas pizzas muy buenas.



Decidimos volver a la taberna de la noche anterior, aquella donde habíamos disfrutado de una cerveza y que poseía un clima mágico.



Debo explicar que a mi no me gusta la cerveza, pero en esta escapada decidí darle una oportunidad con mis papilas gustativas lo más objetivas posible.



Sonia repitió cerveza, pero Cesc y yo decidimos probar algo nuevo, al fin y al cabo ¡estábamos en Bélgica! Siguiendo la recomendación del tabernero nos sirvieron una que me gustó más que la de la noche anterior, y aquella me gustó muchísimo.



No suelo beber alcohol, así que cuando llevaba pocos tragos estaba muy contenta. Nos empezamos a relajar, y permitimos que la luz que allí había, la única que proporcionaban las velas, nos envolviera, junto a las notas de la música, que dicho sea de paso era una música cuidada, clásicos y estándars de diferentes épocas.

Nos gustó ver que el camarero parecía flotar de un lado a otro del local. Mientras se movía por la barra, por las mesas...silvaba. Aquél hombre había construido en aquella taberna su mundo. Parecía que no quería saber nada de lo que ocurría de puertas para afuera. Transmitía que no necesitaba nada más que lo que tenía entre esas cuatro paredes.

Se produjo un incidente que nos dejó perplejos, aunque LUEGO nos reímos muchísimo. Cuando pedimos la 2ª ronda, comenté que haría una reseña sobre este local en mi blog, y Cesc, con toda la buena fe del mundo me instó a que le comentara al camarero si tenía algún inconveniente. Yo le dije a Cesc que no se lo iba a preguntar, que eso no puede molestar a nadie: la publicidad gratuita de tu local. Cesc insisitó, yo me negué, volvió a insitir, y sin saber cómo acabé preguntándoselo al camarero, quién resultó no estar muy de acuerdo.

A mi pregunta: "Le importaría que mencione su local en mi blog de viajes" Su respuesta fue: "¿De qué país sois?" yo respondí "De España" y bueno, lo que sucedió a partir de aquí es difícil de explicar. Se hizo el silencio, las otras 2 mesas que estaban ocupadas enfocaron su atención hacia la nuestra, creo que la música también se detuvo, incluso diría que la llama de las velas se detuvo.

El camarero me dijo "No me gustan los españoles. Normalmente los odio. Son ruidosos, no consumen y el otro día 3 clientas se marcharon sin pagar después de estar 3 horas con 1 cerveza"

No sé si el lector podrá imaginar la cara que se me quedó...no atiné a contestar nada. De repente, los clientes de la mesa de al lado comenzaron a reír, y el tabernero, dijo algo así como que "él era así" lo que venía a decir que "aquello" que habíamos presenciado (sufrido diría yo) formaba parte del local...un humor quizá un tanto inglés (?)

Pasados los primeros segundos de descoloque (¿esto es una bronca, o una broma?) nos relajamos y pudimos esconder nuestras lenguas (eh Cesc y Sonia?) pero hubiera sido un punto que alguien nos hubiera hecho una foto en aquel momento: la cara de memos que se nos puso no tiene precio, no me cabe duda!






PARA ACABAR

Si nuestra intención es pasar el fin de semana tan sólo en Brujas, y tal vez acercarnos a Gante, no recomiendo alquilar un coche, ya que Brujas está diseñada para recorrerla a pie y en bici. El estacionamiento no es gratis y las dimensiones de la ciudad permiten olvidarnos del coche.

A modo de conclusión, diré que quizá un fin de semana se queda justo para poder disfrutar de Brujas, y desde luego el tiempo se ha de ampliar si lo que queremos es acercarnos a Gante.

Pero me gustaría decir que ha sido una experiencia muy positiva en todos los aspectos. Siempre estamos aprendiendo, al menos esa es la idea. Y desde luego, relacionándonos podemos aprender más sobre nosotros mismos que si nos quedamos solos y lo hacemos todo solos.

Yo puedo manifestar que ME ENCANTARÍA repetir algo así con ellos. Son personas con las que es muy fácil todo.

Cesc, Sonia GRACIAS!! Un placer y espero que volvamos a hacerlo. Budapest, Viena, Fez...¡dónde queráis! lo importante es la compañía.

¿CUÁNTO CUESTA?

Vuelo con Ryanair: 45€



Traslados aeropuerto: 51€



Alojamiento+desayuno: 18€ la noche



2 cenas y 2 comidas: 60€ aprox



Extras (cafes, cerveza...) 30€



TOTAL----------------224€



domingo, 25 de octubre de 2009

PRÓXIMOS DESTINOS

Cuando se tiene "la enfermedad" de querer ver con tus propios ojos el mundo que habitamos, es un no parar; no parar de buscar ofertas, mirar destinos, mapas, fotos, leer blogs, navegar por foros, recortar artículos en periódicos sobre un destino que de repente despierta nuestro interés, buscar títulos de novelas que nos remuevan y muevan nuestra brújula interna...porque tu próximo destino está en el siguiente "click" cuando menos lo esperas...y si quieres beneficiarte de precios más bajos, la antelación es el secreto.

En febrero tendrá lugar el I ENCUENTRO INTERNACIONAL DE VIAJEROS LONELY PLANET. La ciudad ganadora dónde tendrá lugar dicho encuentro es Cambridge, y allí estaré durante el último fin de semana de febrero (el previo a mi cumpleaños) y algo más tarde me escaparé a La Isla Esmeralda. Pero antes, haré una fugaz visita al reino belga. Y de repente, me salen 3 viajes y todos acompañada de buenos amigos.

Porque el viaje empieza cuando decides el destino.

*DICIEMBRE (11, 12 Y 13) BÉLGICA

*FEBRERO 2010 (26, 27 y 28)
CAMBRIDGE

*ABRIL 2010 (2, 3, 4 Y 5) IRLANDA

domingo, 11 de octubre de 2009

I ENCUENTRO DE VIAJEROS DE LONELY PLANET EN MADRID

Ha tenido lugar en Madrid y esta es la crónica de esta "kedada" entre viajeros de diversos puntos de la geografía española.

SELE Y YO. Fue un honor conocer por fín a este gran viajero


Por allá por Junio, me registré en el foro Lonely Planet. Llegué allí buscando información para mi viaje de este verano que nos acaba de abandonar. Y lo que me hizo registrarme es comprobar que posteaba Sele, el viajero al que sigo la pista hace más de dos años de sus viajes a través de su web el rincón de Sele


ALGUNOS DE LOS INTEGRANTES DEL ENCUENTRO

Con el verano de por medio, poco fue lo que pude relacionarme con aquélla gente; sin embargo, tras los viajes, y a medida que los viajeros fuimos regresando a nuestros hogares, la propuesta de Sele, cogió cuerpo y acabó de despegar. Y yo me apunté. Llegada a Madrid el 2 de octubre, y tras compartir un fin de semana, regresar a Barcelona el día 4. Simpatizaba con varios, pero tras conocerlos en persona, la simpatía se extendió a la gran mayoría. Grandes y agradables sorpresas (Makaveli, Dakar, José y Carmen, Loli y Paolo...), comprobar como sospechas son una depurada realidad (metro, Mineto) y confirmar los hechos feacientes (Sele, fmanegas...) sentir las ausencias (Rayo Mc Queen, Inuk, Any...) y de paso asumir de una vez por todas que en lo que se refiere a viajar soy un "poquito" friki...nadie es perfecto ;)

En Madrid ya había estado 3 ó 4 veces, pero nunca por una razón igual a esta. Así que cogí mi vuelo con Iberia, que me dejó en la capital a última hora de la tarde del viernes.
Para dormir, acepté la recomendación de nuestro anfitrión y reservé en el Cat's Hostel: barato (mucho) limpio, ubicación inmejorable y desayuno incluido ¿qué más se puede pedir?

Es gratificante poder hablar de viajes, países, lugares, planes de viaje, saltar de un país a otro, hablar de las propias experiencias, con la tranquilidad del que se sabe comprendido al milímetro porque tu interlocutor es igual que tú en ése sentido. Sin levantar malos royos, ni que te etiqueten de "cosas raras" (léase pedante, ilusa, pesada, loca...)

Sele se lo trabajó. Se lo tomó cómo una obligada responsabilidad que quiso acatar con gusto y alegría...y así salió todo: PERFECTO. Sólo un fallo: supo a poco.
Incluso nos agasajó con un guía que nos mostró el Madrid de los Austrias desde el enfoque legendario: anécdotas y enredos de la corte, traiciones, deserciones, infidelidades e hijas bastardas. De todo.

El tiempo nos acompañó sobremanera con un Sol de justícia y unas temperaturas más que agradables. El sábado fuimos a cenar a un restaurante fantástico "Comomelocomo" Entre risas, anécdotas, fotos, y buena comida, transcurrió el punto álgido del fin de semana.
El paseo por El Retiro genial.

SELE Y YO

Como todo tiene un final, este encuentro también acabó. Nos llevamos la agradable sensación de saber POR FIN qué cara tiene ése nick que lees en la pantalla del ordenador. Y ha ido tan bien que antes de que haya transcurrido una semana ya hay dos encuentros más en la agenda. Uno en Barcelona y el otro en algún lugar de Europa aún por determinar.
¿Quién da más?

Espero verte allí.

sábado, 15 de agosto de 2009

TURQUÍA AGOSTO '09


Tengo la firme convicción de que todo tiene un por qué. Algo así como: gracias a todo, ocurre todo; a pesar de todo, sucede todo. Pues bien, un poco es lo que me ha ocurrido en este viaje a Turquía y obviamente, todo lo que he vivido durante estos días en el antiguo Imperio Otomano; y bueno, también viene a colación si explico ahora que cuando ya tenía bastante avanzada esta crónica, por un error absurdo perdí todo el trabajo que llevaba realizado hasta ese momento. Cosas de novata.

Así, que aquí me veo, comenzando de nuevo.

"Repetirás" dijeron quienes me animaron a emprender mi primer viaje en solitario. Fue a Tailandia y francamente fue un viaje que cambió mi vida hasta límites insospechados. Pero aquella historia ya fue contada.

En cualquier caso, así ha sido. Este año decidí irme a Turquía una semana. El destino y la duración lo decidió por mi quién ahora manda: el presupuesto. Me decanté por Turquía porque es un país que tenía en mi lista de lugares pendientes desde hacia un tiempo, y porque un buen amigo mío, Sele, un apasionado viajero empedernido, igual que yo, lo había visitado y quizá sus buenos recuerdos me despertaron las ganas de ir.

Y aunque 7 días es poco tiempo, mejor eso que nada! Es cierto que Tailandia, mi anterior destino había dejado el listón muy, muy alto; por el país, por sus gentes y por el impacto que tuvo en mi a priori y a posteriori en buena parte por el momento personal que atravesaba. Además, quisiera añadir que esta no pretende ser una crónica en la que el viajero pueda encontrar información práctica sobre direcciones, precios, ubicaciones, restaurantes...Sólo se trata de "mi diario de viaje a Turquía" Me gustaría dejar esto claro con la confianza de que pueda ayudar a entender mejor esta crónica sobre Turquía.
Y por supuesto compartir con todo el mundo una de mis particulares teorías, y que alguno de vosotros ya conozcáis: los libros, las personas y los viajes tienen como mínimo una cosa en común: todos ellos tienen su momento. Ha sido en este viaje cuando me he re-iniciado como "mochilera" (lo hice en mi primer viaje que fue a Londres con 12 años) y también durmiendo en dormitorios compartidos.
INFORMACIÓN PRÁCTICA

Capital: Ankara. Sin embargo Estambul es la ciudad más poblada del país.

Forma de gobierno: República

Población: 71.517.100 habitantes

Religión: 99% Musulmana

Desfase horario: +1h en invierno/+1h en verano

Lengua oficial: Turco; aunque también se hablan kurdo, árabe, armenio, griego, Y en inglés el turista puede comunicarse sin problemas.

Moneda: La lira turca (YTL) http://divisas.euroinvestor.es/

Del aeropuerto al centro: Hay un servicio de autobús que te lleva al centro por unos 5€

Limita al noreste con Georgia, al este con Armenia y la República Autónoma de Najicheván (perteneciente a Azerbaiyán), al sureste con Irán, al norte con el mar Negro, al oeste con Grecia, el mar Egeo y Bulgaria, y al sur con Iraq, Siria y el mar Mediterráneo.


Volé con http://www.airfrance.es/ vía París. Puntuales y sin incidencias. Tanto a la ida como a la vuelta. Barcelona-París-Estambul y a la inversa. Al coger el billete con tan poca antelación, como un mes y medio antes, pues no pude obtener ninguna tarifa económica: 360€

Este es el recorrido que he realizado:


Sin más dilaciones, comienzo a explicar cómo me fue y cómo lo viví.


Mientras espero a que abran la puerta de embarque nº 41, me percato de que sola, lo que se dice sola, no estoy. Me acompaña la estela de mi hijo de 2 años. Su voz diciéndome adiós esta mañana y su manita gesticulando la despedida siguen conmigo.

Es en la escala de París, mientras camino por el finger, cuando comienza a hacer acto de presencia en mi la familiar sensación, mezcla de libertad y emoción ante lo desconocido...es difícil de contener y creo que me dá una expresión facial peculiar, estoy segura de que quienes la hayan sentido me entenderán.

Las pocas horas de vuelo las aprovecho al máximo haciendo un planning y poniendo en orden los apuntes que he ido tomando de la guía Lonley Planet, del foro, un poco de aquí y de allá; y así me organizo un poco los días en Estambul. Porque aunque tengo claro cuántos días voy a estar en la ciudad y qué es lo que quiero ver, no llevaba estipulado ningún orden.

El visado para entrar en el país, y que hay que pagar en el mismo aeropuerto, cuesta 15€

El hecho de viajar sola, como mujer a un país donde un 99% de la población es musulmana me animaba con más fuerza, porque sabía positivamente que al margen de lo que pasase y viviese en este viaje volvería con algunos prejuicios hechos añicos y con alguna que otra lección aprendida sobre el ser humano.

PRIMER DÍA


Para pasar la primera noche, había contactado con Emre, un chico de Estambul. Lo hice a través de couchsurfing Tal y cómo me había organizado los días, habría podido estar en casa de Emre un par de noches, pero él se había comprometido con dos checos, así que sólo pude dormir en su sofá 1 noche. Pero me sirvió para iniciarme en esta nueva forma de hospedarse muy económica a la par que enriquecedora.


La anécdota fue que al llegar al punto de encuentro, el chico no estaba allí. Y de repente, me encontré allí, sola, con mi mochila, y con un teléfono movil ¿Qué hice? me limité a esperar pacientemente. Los taxistas, que se fijaron en mi en el minuto uno, algo completamente normal, tocaban el claxon al pasar frente a mi diciendo: "taxi?" Me fuí paseando por el trozo de acera, hasta que cansada, le pregunté a un polícia si había algún teléfono público. Me indicó, pero lo ví tan a tomar viento fresco, el teléfono público me refiero, que decidí continuar esperando. Un taxista, que se había percatado de la conversación entre el policía y yo, se acercó y me ofreció a llamar con su móvil. Fue el taxista quién contactó con Emre, y supe que se encontraba en un atasco y que en 10' llegaría. A todo esto ya eran más de la una de la madrugada.

La verdad, es que fue muy poco lo que pudimos hablar. Era muy tarde, un martes y Emre debía trabajar al día siguiente. Así que nos dirigimos a su casa en taxi, me enseñó dónde estaba lo que podía necesitar al día siguiente, y ¡a dormir!

SEGUNDO DÍA



Y así, al día siguiente, a las 9 de la mañana, con mi mochila a la espalda abandono el apartamento de Emre, en Taksim y me dirigo hacia Sultanahmet.
Emre me había dado unas indicaciones muy claras sobre cómo llegar en transporte público. Metro y tranvia. Fue muy sencillo, hasta para mí. Cuando llegué a la parada del tranvía "Sultanahmet" preguntando y caminando, descubrí que mi hostel estaba a escasos 10' a pie. Lo reservé a través de
Hostelworld



El South Cross está muy bien ubicado, tiene los monumentos que considero "imprescindibles" de Estambul a MINUTOS a pie.


Relación calidad-precio muy buena. Estoy convencida de que si no he batido un récord he estado cerca, ¿sobre qué? sobre el mínimo que te puede costar un viaje de 7 días a Turquía.

Cuando me dieron la llave de la habitación, dejé la mochila y salí sin pérdida de tiempo, pero muy tranquila eso sí, a patear todo cuánto pudiera. ¡Y vamos si lo hice! Aunque no lo tenía planeado así, esa tarde visité Santa Sofía, la Mezquita Azul, El Gran Bazar y el Bazar de las especias. Y es que soy una persona que suelo ser rápida cuando tengo las cosas muy claras.

No voy a entrar en dilaciones sobre arquitectura, arte, ni nada por el estilo; voy a limitarme a explicar qué me gustó, qué no, y por qué. Así de simple.

SANTA SOFÍA



No hablaré de arcos, contrafuertes, ni de arte bizantino, además de porque no tengo ni idea de nada de ello, porque personalmente no me llama la atención. Yo me planteé mi visita a Santa Sofia como uno de los monumentos que HAY QUE VISITAR si se va a Estambul, sin importar que seas un analfabeto en cuanto a arte bizantino como es mi caso. Y como ser influenciable que soy, hasta cierto punto, tras las palabras de admiración que conocidos y otros viajeros habían prodigado a Estambul, me sentí desinflar cuando me encontré frente a esta iglesia-museo con aspecto exterior de mezquita (por los minaretes que la flanquean). Recuerdo que pensé: "pero si sólo es una iglesia con una cúpula muy grande..." insisto en que soy una ignorante en muchas cosas, y la arquitectura no iba a ser menos. Por cierto, ¿le hace falta una mano de pintura a su fachada o me lo pareció? Su interior tampoco consiguió que mi ligera "decepción" decreciese. Para mi es un monumento sin nada en particular o cuando menos sin nada....especial. Sé que más de un enarmorado de Turquía se estará echando las manos a la cabeza o cuando menos pensando con cierto desdén, que menuda crítica estoy hecha. Mi falta de conocimientos en la materia hace que el monumento me entre por los ojos, y Santa Sofia no lo hizo.

LA MEZQUITA AZUL



Se encuentra justo en frente de Santa Sofía y esta mezquita sí que me gustó. Me fascinó su interior y su aspecto exterior de noche. Su interior está revestido con 20.000 baldosas con diseños de tulipanes, otras flores, frutas y cipreses. Me gustó la combinación de colores, la luz que había y la atmósfera de su interior. Había pocos fieles, y creo que más que pasear por su interior...floté. Casi me olvido de hacer alguna foto! Hablando de fotos: me gustaría tener mejores fotos de Santa Sofía, pero la cámara era nueva (tenía 3 días) y debo reconocer que estaba aprendiendo a utilizarla sobre la marcha. Por cierto, seguro que no soy la primera persona que se sorprende al ver que esta mezquita no es azul...

EL GRAN BAZAR

Sobre el Gran Bazar...en cuanto puse los pies por sus corredores, supe que aquello no era para mí. Es una atracción exclusivamente para turistas. Siendo muy sincera diré que le dediqué más tiempo del que le hubiera dedicado en un principio por todo lo que había oído sobre él, supongo que en el fondo pensaba algo así como: "seguro que debe tener algo para que tanta gente vuelva hablando maravillas de esto" Pero yo no lo encontré. Las guías de viaje dicen que es uno de los bazares más grandes del mundo, pero francamente, despues del Chatuchak en Bangkok, uno de los mercados al aire libre más grande del mundo, para mi el Gran Bazar no lo supera. Pero repito que ¿quién va a Estambul y deja de visitarlo?

EL BAZAR DE LAS ESPECIAS

Este me gustó más. Quizá al no pretender hacerle sombra a su "hermano mayor" ya entré en él con otro aire. Seguro que también ayudó el paseo que me llevó a él, por aquellas callejuelas que parecían sacadas del perfecto laberinto creado por el mejor autor de fantasía. La combinación y mezcla de los colores y olores que el viajero encontrará aquí ya merecen la pena. Tras un rato paseando por sus corredores, me pregunto si estoy visitando la misma Turquía que visita todo el mundo, esa en la que los vendedores se te echan encima a cada paso, jugando a adivinar tu nacionalidad...

Y es que no fue hasta el 5º día cuando comprendí que un país a caballo entre dos continentes no podía defraudarme y que "algo" me había traído hasta aquí por alguna razón.

TERCER DÍA

PALACIO DE TOPKAPI

LA PUERTA DE LA FELICIDAD

No he descansado, pero por la calidad de mi sueño esa noche (y en las venideras). En cualquier caso, esa mañana cuando me planto delante del palacio Topkapi me olvido de cómo he dormido y de que Turquía no está resultando tan....cómo había imaginado.

IMPORTANTE: Interesante madrugar para estar frente a sus taquillas. Mitigará bastante las colas que se forman.

Esta maravilla es digna de visitarse con calma. Y no te preocupes si estás estresado, te sientes decepcionado o si estás cansado; cuando entras en los dominios de este palacio tu espíritu es capaz de viajar en el tiempo, y esa sensación alejará de tí cualquier emoción que no sea la de admiración.

Porque a nadie amarga un dulce, haciendo un ejercicio de deleite visual, la arquitectura, sus jardines, su haren, su tesoro, todo aquí puede dejarte sin aire, y hacerte caminar sin ser consciente de tus pasos. Olvidas las colas en aquellas salas que rozan los 40ºC para extasiarte ante las vitrinas que protegen piedras preciosas de un tamaño que creías posible sólo en tu imaginación. Diamantes, esmeraldas, rubís, zafiros...Los sultanes vivían el lujo con opulencia. Y desde luego supieron hacerlo como nadie.

Dentro del palacio, está el Haren, pero visitarlo se cobra como una entrada a parte.
Palacio de Topkapi: 20 liras (10€ aprox)
Haren: 15 liras (7€) Y atención al cambio! Son 15 y no 20 liras el precio de la entrada.

Creo que no cabe duda en visitarlo. No decepcionará.

EL LADO ASIÁTICO

Por la tarde me decido a coger un ferry que me lleve hasta él. Los ferrys se cogen en la parada de tranvia "Eminönü" y cubren el trayecto en unos 15' El precio del billete es 1 Jetón (en serio) menos de 1€ Se puede ir por la mañana y regresar por la tarde, o lo que hice yo: coger el de primera hora de la tarde y volver sobre las 18h
Esta parte de Estambul me pareció bastante insípida, pero no haría justicia si no dijera que tampoco es que me adentrase más allá del paseo marítimo y no más de un par de horas. Sin embargo fue en el ferry donde conocí a Erman, un chico turco de 25 años, estudiante de ingeniería informática y cuyo padre era piloto del ejército turco. Él me acercó a la realidad del conflicto entre turcos y kurdos y que yo desconocía por completo. Donde esté la explicación de alguien que lo vive en primera persona que se quiten todos los telediarios de las 15h.
Me resultó curioso que en el barco, en su mayoría hombres, tenía todas las miradas posadas en mi. Erman puso palabras a algo que yo llevaba sintiendo en mi persona desde que puse un pie en Estambul. Es cierto que el país se ha "abierto" bastante a Europa a raíz de su voluntad (no compartida por toda la población) de ingresar en la Zona Euro, pero no pueden quitarse de un plumazo la mentalidad algo más tradicional y "rígida" sobre algunos conceptos. Entre ellos el de la mujer. Y si entonces llego yo, con mi ropa deportiva que deja "demasiada" piel descubierta y mi mirada directa y curiosa, envuelta en un aire que a ellos les puede resultar aventurero, arriesgado...es más que comprensible la curiosidad y la ausencia total de disimulo en cada hombre con el que me he cruzado. En cualquier caso, debo decir que en ningún momento pasaron la línea imaginaria entre la mirada o las palabras (que siempre fueron preciosas) y el contacto físico.








Y así, con el sonido del Mar de Mármara de fondo, la agradable conversación con Erman, y paseando por Estambul se hizo la hora de coger el autobús que me llevaría a La Capadocia.

Y que nadie piense que el balance de este viaje ha sido más próximo al negativo que al positivo, porque nada, nada más lejos de la realidad.

CUARTO DÍA

LA CAPADOCIA







IMPRESIONANTE ATARDECER QUE HIZO QUE NOS DETUVIÉRAMOS LOS TRES: MI CORAZÓN, MI RESPIRACIÓN Y YO.

Fue aquí donde me sacudí la mala conciencia que tenía por no haber podido preparar este viaje como me gusta hacerlo. Quizá por eso me quedé tan fría ante Santa Sofía y El Gran Bazar: por no haber leído suficiente, por no conocer su historia para poder comprender mejor lo que encierran sus muros y sus corredores. Sin embargo llegar a la Capadocia tan sólo con una vaguísima idea de lo que me iba a encontrar, fue la parte positiva de mi falta de tiempo para documentarme.

Brevemente haré una introducción sobre esta región que ocupa varias províncias del centro de Turquía. Aunque los entendidos todavía no se ponen de acuerdo respecto a sus límites, lo que está claro es que ocupa las provincias de Aksaray, Nevsehir, Nigde, Kayseri y Kirsehir.

En la lengua de los hititas significa "la tierra de los hermosos caballos" y ¿qué tiene de particular? De una belleza peculiar y única, posee enclaves de un interés cultural significativo; los paisajes que pueden contemplarse aquí no son fáciles de encontrar en ningún otro lugar. Y esto es gracias a caracterísitcas geológicas únicas: los restos de erupciones volcánicas de millones de años y roca sedimentaria.

Valles con nombres de fantástica poesía, sus chimeneas de hada, sus preciosas vistas y unos atardeceres con el poder de hacer que te detengas y que la noche te encuentre con la mirada perdida hacia el lugar donde el sol se ocultó.

Las combinaciones para llegar aquí desde Estambul son múltiples, yo escogí realizar el trayecto Estambul-Goreme (en la província de Nevsehyr) en autobús (45 liras/trayecto) El billete lo cogí en una de las agencias que tenían oficina en Sultanahmet. Son 11h y se hace pesado, pero en mi caso me fue muy bien: me ahorré una noche de alojamiento y cubrí el trayecto de la forma más económica; prioricé el factor económico en detrimento del tiempo. IMPORTANTE: Pedir ventanilla en el autobús, se agradece poder apoyar la cabeza para dormir...

Decidí ir a Goreme y visitar lo máximo posible teniendo en cuenta que no alquilé ningún coche, es decir, que tan sólo podía ir a pie o contratar alguna excursión.

En Goreme dormí en el Traveller's cave pension no confundir con el hotel, tienen el mismo nombre, están en el mismo pueblo, pero los precios no tienen nada que ver. Aquí la individual con baño privado +desayuno 30 liras/noche (15€ aprox)


Lo que me gustó de este hostel es que está excavado en las montañas. Las paredes de los dormitorios son de la roca tan caraterística de esta región. Pero repito que es un hostel muy sencillito, limpio sí, pero sencillo.

Las vistas desde la terraza también son todo un lujo. Los desayunos aquí y el té de manzana por la noche en esta terraza forman parte de mis más agradables recuerdos en Turquía.






No está en la calle principal del pueblo, sino que hay que subir por la carretera. Pero son menos de 10 minutos a pie.

Desde Goreme, pueden hacerse excursiones a toda la Capadocia, sus diferentes pueblos, rutas, montañas de caprichosas formas, o incluso una excursión en globo que por 100€ nos ofrece una diferente y emocionante visión de este lugar.


QUINTO DÍA

El día de mi llegada transcurrió entre paseos por el pueblo y una siesta de 3 horas (mella del viaje nocturno en autobús)

Contraté una excursión de un día en el hotel. Era una ruta llamada la "Ruta Verde" que dura desde las 9h hasta las 19:30h (o cuando llegue el autobús a la Otogar de Goreme, punto de partida)

Los puntos destacados de esta excursión:

Con sus 14 km. de longitud, la visita del valle de Ihlara empieza en el pueblo que da nombre al valle, y acaba en el pueblo de Selime. Durante el recorrido que en algunos puntos del valle llega hasta los 150 metros de profundidad, guarda un paisaje maravilloso. Tumbas, refugios y numerosas iglesias rupestres de estilo oriental del siglo X. Una catedral tipo basílica, las iglesias excavadas en la roca, la tumba del Sultán de Selime. Descendimos hasta orillas del río, y fuimos siguiendo su curso en un tranquilo paseo hasta llegar a Belisirma, lugar donde paramos a comer.



La excursión me gustó. La verdad es que es muy cómodo que en un lugar cómo La Capadocia, y si no dispones de coche, te lleven y te enseñen lo más relevante del lugar, o parte de ello; me fue bien despreocuparme y ocuparme tan sólo de disfrutar...sin más.





SEXTO DÍA



EL MUSEO AL AIRE LIBRE DE GOREME

Otra visita obligada en Goreme. Es Patrimonio Mundial por la UNESCO. A 1km a pie del centro del pueblo, es recomendable levantarse pronto y acudir aquí cuando abran las taquillas (9h) se podrá disfrutar del museo más tranquilamente y con menos gente.

Es una aglutinación de capillas, iglesias, monumentos bizantinos excavados en la roca. Aunque el viajero decidirá cuánto rato le dedica a este curioso museo, se recomiendan un par de horas como mínimo.


De camino al Museo al aire libre


El resto del tiempo en la Capadocia (en total estuve 3 noches) lo dediqué a relajarme, hablar con las personas del lugar que se prestaron a ello, hacer fotos, probar todos los restaurantes que aconsejaba la guía de viajes "Lonely Planet"

Respecto a los restaurantes en Goreme, de todos los que probé, el que más me gustó fue el "Dibek". Hay que probar el Testy kebap (si no se es vegetariano) a base de carne y verduras cocinadas en una especie de vasija cerrada de forma hermética y al horno. La rompen en el momento de servírtelo. Aquí hay que avisar mínimo con 5 horas de antelación para que te lo preparen, ya que lo hacen de forma tradicional.























También recomiendo "Cappadocia kebap Center", para comer rápido y barato. El "Orient Restaurant" tiene una terraza muy bonita y el restaurante "A'laturca", algo más refinado sirve un "Sis kebap" (cordero con pisto) del que todavía me acuerdo...

El noveno día por la noche emprendo el camino de regreso a Estambul, como no, en bus. Esta vez iba bien mentalizada y también me las apañé para colocarme en la ventana. A mi lado viajaba un adolescente de 15 años encantador, de verdad. Hubo un incidente con los asientos. La empresa de autobuses vendió más billetes que asientos, y un viajero que subió más tarde, pretendía que yo me cambiase de asiento. Yo, que ya no estaba para según qué tonterías, dije que mi billete era correcto (lo comprobé antes de subir) y que de allí no me movía. Aquél turco insistía...llegaron a haber 8 viajeros turcos discutiendo con el conductor y los revisores por el malentendido. Debo decir que casualmente era la ÚNICA persona no turca en aquél autobus. Los ánimos se calentaron un poco, y por supuesto yo también...el chico de mi lado me miraba un poco asustado (hubo una vez que levanté la voz) pero yo le miré en una ocasión en la que nadie nos miraba y le sonreí y le guiñé un ojo, queriendo transmitirle que ni yo estaba tan enfadada como hacía ver, ni aquello acabaría de otra forma que no fuese quedándome yo allí. Y así fue.


Orhan, así se llamaba el chico, me dijo algo que me llenó de orgullo: "me gusta la gente cómo tú" a lo que le pregunté: "¿cómo yo, cómo? y me respondió "la gente que lucha por sus derechos"

Los maestros están dónde menos lo esperas. Allí, atravesando la Capadocia, en aquél autobús, un maestro de 15 años me recordó una lección básica: defender aquéllo que consideras justo o revelarte contra las injustícias.

SÉPTIMO DÍA

Me dirijí a Eminönü dispuesta a realizar el imprescindible crucero por el Bósforo. Para ello desayuné pronto, y fui caminando tranquilamente hacia el puerto.

Creo que no hay forma de evitar las aglomeraciones aquí. El barco estaba completo...por tanto fue imposible sentarme en un lugar con buenas vistas. Lo que me llamó la atención fue la cantidad de españoles que había...y que una chaqueta de manga larga no hubiera sobrado...

El barco va remontando el Bósforo y parando en diferentes pueblos. Yo me bajé en el último pueblo Anadolu Kavagi, lugar dónde da la vuelta. Es un pueblo pesquero, pequeño, salpicado de diversos restaurantes que ofrecen excelente pescado y marisco. Las brochetas de mejillones rebozados son típicas y están ricas, ricas.

Posee un castillo, y su visita es una excursión que puede ocupar la mañana, mientras se acerca la hora de comer. Particularmente, me limité a pasear con toda la tranquilidad del mundo, me metí por callejuelas, me senté a la sombra, e incluso metí los pies en el Mar Negro.

Poco más...dejé que fuesen pasando las horas, era lo que faltaba hasta el octavo y último día.


PRESUPUESTO TOTAL APROXIMADO PARA 8 DÍAS: 700€
Incluye:


-Vuelo


-Alojamiento 5 noches. Las otras 2 noches las pasé en el autobús camino a La Capadocia.


-Comidas/cenas

-Transportes públicos


-Extras (excursión de 1 día+entradas a monumentos, museos)


-Dinero en cafés, postales, cibercafés


-Souvernirs

CONCLUSIONES


¿Qué me llevo de Turquía? Me llevo un acercamiento a un país musulmán que quiere abrirse a Europa, que desea desprenderse del ancla que lo mantiene atado a una mentalidad ortodoxa, ligada a una religión como es el islam. Turcos y kurdos mantienen una convivencia obligada. Ambos son musulmanes sunníes, no obstante los kurdos profesan una práctica algo más radical, mientras que los turcos, fieles a su religión, consideran que religión y modernidad no están reñidos. Esto es lo que puedo sacar a modo de conclusión en una semana en Turquía...es más de lo que sabía cuando empecé mis vacaciones!




Como experiencias personales que recordaré mucho tiempo me guardo todas las conversaciones que he mantenido con Erman, el hijo del piloto de la Fuerza Aérea turca; con Orhan, el quinceañero del autobús; el chico del bar de Goreme, que se ofreció a llevarme en su moto para permiterme presenciar un espectáculo único: un atardecer en la Capadocia; el té de manzana que me ofreció la dependienta de la joyería en Goreme donde me compré el anillo y pendientes de turquesas, un recuerdo muy apropiado ;) Por cierto, tiene precios muy buenos, y sin ser ninguna entendida, creo que las joyas que tiene son de muy buena calidad.



Y sobretodo me llevo lo vivido con D. con quién compartí momentos muy bonitos. Gracias por recordarme que los apegos no son recomendables pues todo es efímero, todo pasa. Y en realidad, nada nos pertenece.



¿Ganas de volver a Turquía? Por supuesto. Me quedo con las ganas de conocer otros lugares de éste país: Éfeso, Pamukkale, el este del país, la costa del Egeo, Mármaris...definitivamente sería formidable una segunda "incursión turca"


ALBUM DE FOTOS http://www.flickr.com/photos/44254411@N08/show/

miércoles, 24 de junio de 2009

TAILANDIA: EL VIAJE QUE LE DIO UN GIRO A MI VIDA




Hay acontecimientos que cambian el rumbo de nuestra vida. El por qué Tailandia y no otro sitio responde a que reunía una serie de características para mí primordiales: estaba lo suficientemente lejos, era seguro para una mujer sola, no había estado antes y era un destino que no sabía, al menos a priori, si querría volver con mi hijo. Conocía a gente que había estado hacía muy poco y me dieron referencias súper actualizadas. No me decepcionó en absoluto.

Al volver a casa, ya nada fue igual.

Espero que lo disfrutéis tanto como yo.

Mi vuelo con LTU (esta compañía forma parte del grupo aéreo Air Berlin) despegó del aeropuerto de Barcelona el 12 de junio a las 14h. Pero mi viaje realmente comenzó 2 meses antes. El 12 de abril decidí embarcarme en este viaje que me llevaría a recorrer buena parte del país en 2 semanas en “completa” soledad.
Nunca antes había hecho un viaje tan lejos y sola. Además se sumaba el añadido de que era la primera vez que iba a separarme de mi hijo de 10 meses tanto tiempo. Las razones para hacer este viaje sola son simples: necesitaba ESPACIO.

Y así, el 13 de junio del 2008 a las 10 de la mañana aterrizaba en el colosal aeropuerto de la capital de Tailandia. Hice caso de los consejos de otros viajeros y busqué el puestecito para comprar el ticket para los taxi-metter. Pero, pagué la “novatada” con el peaje de la autopista: 1000 baths! La carrera costó lo normal, pero no así el peaje, cuyo precio no suele exceder de los 60-80 baths.

Otro hándicap era cómo llamar a casa…me dirijí a la 4ª planta del aeropuerto a CAT TELECOM y compré una tarjeta con 500 baths. Estas tarjetas funcionan desde cualquier cabina roja. Has de marcar un número de 4 cifras, luego un número muy largo (es el código de acceso con tu saldo) y ya el código del país, número de teléfono…tanto el número de 4 cifras como el otro muy largo, aparecen en la parte de atrás de la tarjeta.

El taxi me deja en Kao San Rd en 40 minutos, pero no en la puerta del hotel. Ahí empecé a preocuparme porque me sentía muy descolocada. Comencé a preguntar y finalmente una chica me acompañó hasta la puerta del hotel.
Mi hotel se llamaba Villa Cha Cha La habitación que yo tenía era una Junior Queen, cama de matrimonio y baño dentro de la habitación con ducha. 26€/noche con desayuno incluido. El hotel está muy bien: limpio, barato, con encanto y en el centro de Khao San. Dispone de una sala con 3 ordenadores con acceso a internet gratis. No como en el Hotel Centara, súper caro y donde me cobraron 500 baths por 24 horas de acceso a internet. El precio de esta habitación son 1300 baths/noche. Pero por 750 baths (15€) tienes la single.

Tras el check in, subo a dejar la maleta a la habitación y como en el mismo hotel. Tenía demasiada calor como para buscar algo de comer fuera…mientras estoy comiendo veo que empieza a caer una lluvia fina.

Después de un corto paseo, para inspeccionar las cercanías del hotel, vuelvo al hotel, me baño en su piscina, una ducha y ahora sí mi 1ª visita planificada: TORRE BAIYOKE. Desde el piso 83 me tomo un té y me relajo comprobando que todo lo que me han dicho es cierto: realmente las vistas son espectaculares!!

Me he desplazado en TUK TUK a pesar de que había leído en algún sitio que no se recomiendan en Bangkok pues son caros y para turistas, me he dicho: “bueno yo los pruebo” y está bien. No me gusta la cantidad de humo que tragas…prefiero desplazarme en taxi: mucho más cómodo.
Vuelvo al hotel agotada y sedienta, y haciendo acopio de mis escasas energías, salgo a buscar algo para cenar. Tras recorrerme todo Khao San doy con un puesto ambulante (los hay a decenas) y pruebo los Pad Thai (unos fideos de arroz con verduras y salsa de soja cocinados en Wok) un plato típico tailandés...lo recomiendo. Debo tener el estómago blindado, jejeje una de las recomendaciones de las guías de viaje es no comer nada en puestos ambulantes...me arriesgué, lo sé.


2º Día BANGKOK
Mi segundo día me despierto a las 6:30. A las 7:20 bajo a desayunar y después me voy en taxi al parque Luphini. Hay mucha gente mayor comiendo, tomando té y charlando. También veo personas haciendo Tai Chi, footing y una danza con abanicos. Me llama la atención una especie de “gimansio” al aire libre, con pesas y bancos para hacer ejercicios con las pesas.
A media mañana cojo otro taxi y me voy al Wat Benchamabophit, cuyo claustro está flanqueado por una dorada e imponente figura de Buda de 53 metros de altura.

PARQUE LUPHINI

NIÑOS BAÑÁNDOSE EN LOS CANALES DEL RÍO EN BANGKOK



CHINATOWN

Después me voy al Gran Palacio: IMPRESIONANTE. Me hacen alquilar como una falda-pantalón porque llevo bermudas.
Tras visitar el palacio, un alma caritativa me consigue un Tuk tuk que me llevará a visitar 3 puntos de interés, esperándome en la puerta de cada uno de ellos mientras yo los visito. Y todo por 40 Baths. El recorrido me ha llevado unas 3 horas.

Me voy al MBK y como allí en un McDonald's...tranquilidad que todo tiene una explicación: he disfrutado del aire acondicionado todo lo que he podido y después he cogido el Skytrain y me he ido a un muelle a coger un barco que me ha subido por el río. Me he bajado en Chinatown y he estado paseando el resto de la tarde. Fue precisamente en Chinatown donde me dí cuenta de que había perdido mi móvil.
Volví a coger el barco para llegar a Khao San Road. Disfruto de la piscina del hotel, ducha y a cenar.





3er Día BANGKOK

Me levanto a las 6. A las 7 me ha recogido un minibús para ir a Ayuthaya. Personalmente me ha dejado muy fría. He comido por allí. A las 17h estaba de vuelta en el hotel. Durante esta excursión he conocido a Christiana, una mujer italiana afincada en Austria que también estaba viajando sola.
Paseando por la tarde por Khao San ha comenzado a diluviar. Decidí meterme en un ciber y tras 20 minutos para de llover. Me senté en una terraza a tomarme un café. Es curioso, pero he disfrutado muchísimo de las cosas más simples.
De regreso al hotel he preparado la maleta. Ducha y a cenar.

4º Día CHIANG MAI

A las 10 de la mañana llego a Chiang Mai. El vuelo con Thai airways es tranquilo. Es curioso, pero nunca había entablado conversación con tanta facilidad con extraños. Supongo que al ir sola, estoy más receptiva y lo mismo le ocurre a las personas que me dan conversación. Me resulta muy interesante la de historias que se pueden conocer en un vuelo.
Las dimensiones del aeropuerto de Chiang mai, mucho más pequeñas que las del aeropuerto de Bangkok, me ayudan a darme cuenta de que esta ciudad es bastante más pequeña que Bangkok.
Un taxi me lleva a diferentes Guesthouse hasta que encuentro una con aire acondicionado. Dejo mis cosas y busco la forma de ir a Doi Suthep. Por fin descubro cómo: un tuk tuk me lleva a coger un “red car” que a su vez me sube hasta el templo ( a unos 30 minutos) conmigo sube una holandesa, Marriette, que también va a Doi Suthep, pero ella va a hacer un retiro de 3 semanas para hacer meditación. Es precisamente Marriette quien me recomienda una gusethouse fantástica http://www.gaps-house.com/ como pude comprobar personalmente. Me mudé del primer guesthouse pues por la mitad de precio me incluía el desayuno y las habitaciones son mucho más bonitas, ¡ah! y con aire acondicionado.Si no recuerdo mal, la doble con baño privado y desayuno son 6€
Por la tarde me paseo por la ciudad y por la noche voy al Night Bazar. Este Night bazar me gusta más que el mercado de Chatuchak, porque es más pequeño y los puestos guardan un orden, resultando muy fácil encontrar lo que se busca.

5ª Día CHIANG MAI

Por la mañana me dedico a visitar los templos más significativos de la ciudad. Dejo para el final el más importante, y es allí donde conozco a Narong, un monje budista de 25 años con el que charlo durante media hora.
Al cabo de media hora de haberme marchado decido volver para pedirle el mail para seguir en contacto, y mientras espero a que me atienda conozco a Ken, un chico tailandés muy majo, y sí, muy guapo también. Me llama la atención que a pesar de tener rasgos tailandeses, hay algo en él diferente. Cuando me dice que es un Karen, lo entiendo. http://www.thailandbuddy.com/Spanish/culture/Karen-Tribe-Of-Thailand.html


MONJE BUDISTA NARONG Y YO

6º y 7º día CHIANG RAI Y CHIANG MAI



SUBIENDO AL TEMPLO DOI SUTHEP


Esa tarde cojo un autobús hasta Chiang Rai y para mi sorpresa, Ken viene conmigo. Me alegro de que así haya sido pues el me ayuda a encontrar alojamiento en Chiang Rai. Guesthouse Janson House. Barato y muy limpio.
Quedo con Ken para cruzar la frontera a Birmania a la mañana siguiente. Y de nuevo me alegro de que venga conmigo. Es reconfortante ir acompañada de un nativo tanto para cruzar la frontera como una vez en el otro país.
Regreso a Chiang Mai pues Chiang Rai no me gusta tanto como para quedarme más días.
De vuelta a Chiang Mai compro algunas cosas, paseo muchísimo y contrato una excursión en elefante. No encontré a Nong. Le envié varios mails antes de salir hacia Tailandia y no me respondió a ninguno. Una vez allí no me acordé de llamar a su agencia…pero dí con una agencia que me gustó muchísimo, por el trato de una de sus trabajadoras: Dang. Quedé muy contenta.
Facilito más info a través de mp.
Recomiendo esta agencia para cualquier actividad organizada que se quiera realizar en Chiang Mai (trekking, paseo en elefantes…) Dang y yo nos caímos muy bien, y decidió que saliéramos mi última noche en Chiang mai. Fuimos a cenar y después me llevaron a un Karaoke. Es otra “dimensión” pues en ellos parece que el tiempo se detiene, por el tipo de canciones que se interpretan: suelen ser cancionas muy antiguas y también muy largas…¡ah! Y muy lentas, je,je,je.

Mi octavo día transcurrió tranquilo en Bangkok, haciendo tiempo para coger mi vuelo hacia Krabi el 23 de junio. Reservé el vuelo con la Thai airways y las noches las pasaría en el Hotel Centara un hotel de 5 estrellas, que deja el concepto "lujo asiático" en el colofón más alto. Para este trayecto con la compañía tailandesa reservé en 1ª clase. La verdad es que me esperaba algo más…Con el hotel Centara también contraté que me viniesen a buscar al aeropuerto. El servicio decía: “recogida en limusina” pues a mi llegada ví que la “limusina” era un 4x4, muy moderno con asientos de piel eso sí, pero un 4x4 no una limusina.
Me llevaron a la recepción del hotel. Dónde, mientras me registraban me ofrecieron una bebida.
Después, un minibús me llevó hasta el puerto, y allí, un barco pequeño del hotel me llevó, ahora
sí, al hotel. Cuando llegué al hotel un coche de estos pequeñitos eléctricos me llevó hasta mi habitación. Me hizo gracia ver que me habían dado la misma habitación que la de la foto. En el hotel no había mucho más que hacer que disfrutar de la habitación, la piscina del hotel y conectarme a internet, previo pago de 500 bath por un pack de 24 horas.
Salvo coger el barco del hotel para ir a Ao Nang y contratar una excursión a las Islas Phi Phi el último día, no hice nada más relevante. La excursión a Phi Phi estuvo muy bien.
Paradógicamente no pudimos ir a Ko Phi Phi ya que hacia muy mala mar y llovía, pero el barco nos llevó a otras playas e islas muy bonitas. Particularmente Ao Nang no me gustó nada: un paseo marítimo con puestecitos y comercios, desde restaurantes, tiendas de souvenirs…pero nada más.
La pena, es que cuando escogí ir a Krabi, sabía que era en temporada de lluvías y todo y así, me arriesgé…y perdí a medias. Me hizo mal tiempo, el sol no salío salvo la mañana en la que me marchaba…
Finalmente, cogí un avión de vuelta a Bangkok y al día siguiente, por fin rumbo a España.
CONCLUSIONES
Como se puede ver, mi viaje en sí no es nada del otro mundo, lo realmente importante es lo que me ha aportado el mismo y cómo es Tailandia visto desde mis ojos. Me fui ilusionada, con miedo de añorar a mi marido y a mi hijo hasta límites insoportables, y he regresado feliz por volver junto a mi hijo, y ahora sé que una vez que he probado el viajar sola he decidido que no va a ser el último.
Estas 2 semanas en Tailandia me han hecho darme cuenta, de que viajar es EL MOTOR de mi vida, junto con mi hijo naturalmente. Y así, mientras que Tailandia es un destino para lunas de miel, para parejas enamoradas y felices, para mi ha representado un antes y un después en mi vida.
Viajar es abrirse al mundo, pero fundamentalmente, uno se abre a sí mismo al conocer otros países y culturas. Y eso es lo que me ha ocurrido a mí: a 12000 km es como si hubiese encontrado un camino directo al fondo de mi alma.
Porque lo importante de un viaje, más que el destino, es la compañía y todo cuánto sucede durante el camino.




Hay acontecimientos que marcan la vida de una persona de alguna manera. Tailandia ha sido un punto de inflexión en mi vida. Sin duda alguna.

Recomiendo encarecidamente un viaje a Tailandia, un país donde no pasan más de 5 minutos sin que alguien te sonría. Y dónde los niños son la belleza hecha carne.