jueves, 29 de abril de 2010

III ENCUENTRO VIAJEROS LONELYPLANET BARCELONA ABRIL 2010


Este fin de semana pasado ha tenido lugar el III Encuentro entre viajeros de Lonelyplanet.




MI TARJETA IDENTIFICATIVA

TARJETA IDENTIFICATIVA DE MI HIJO
Fue su primer encuentro de viajeros, y espero que no el último!!


PARTE POSTERIOR DE LAS TARJETAS

Por circunstancias personales no he podido estar full time, cómo la primera vez en Madrid. Pero lo poco que pude dejarme ver, cundió y mucho!

No puedo currarme una crónica, cómo la de mi amigo Sele, entre otras cosas, porque ya digo que fue muy poquito el tiempo...pero fue de calidad sin duda!! Si queréis una versión más detallada y tocada por la chispa de este estusiasta viajero, entrar en El rincón de Sele

No sabía muy bien qué enfoque darle a mi entrada sobre el Encuentro, pero creo que al final he dado con la fórmula: contarlo de forma natural, cómo la vida misma. Y, obviamente desde mi punto de vista completamente subjetivo. Y con mucho humor, eso que no falte.

Durante la preparación del I Encuentro en Madrid, yo comenté que la siguiente nos veríamos en Barcelona. Fue un comentario de soslayo y cómo tal, cayó en el olvido.
Este III encuentro fue organizado por una activa y veterana participante del foro. A mi me hacía mucha ilusión preparar o ayudar a organizarlo todo, pero "por circunstancias" me desvinculé de la organización cuando daba sus primeros pasos.

Es innegable que intentar poner de acuerdo a 40 personas (entre adultos y niños) no es tarea fácil.
No hubo "pelea de leonas" pero sí pude constatar que el grupo funcionó compacto, en un buen ambiente y que, una vez más, la pasión por viajar volvía a reunir a anteriores viajeros y a nuevas incorporaciones.
Finalmente, y por la gente que había cogido un avión, un tren, hecho cientos de km en coche o desplazado de diferentes puntos de Cataluña, pude ir el sábado por la mañana a la Fuente de Canaletas a pasar tan sólo una hora y poco. Huelga decir que tenía muchas ganas de volver a ver a la gente que conocí en Madrid en el I Encuentro.

Hay personas con las que todo resulta muy fácil, y con otras es todo lo contrario. Todo es cuestión de energías, y lo genial y lo mucho que se ríe fulanito conmigo, menganita no puede sufrirme. Sin llegar a extremos, me encontré ambas cosas. Algo muy lógico en un grupo grande.

Cómo decía, acudí el sábado por la mañana a la Fuente de Canaletas sólo para saludar y romper las posibles tensiones, si es que las hubiera.

Por la tarde, volví más relajada, sin mi hijo, y dispuesta a pasar una tarde que esperaba desde hacía semanas.

Fueron momentos muy agradables los que pasé. Empezando por los minutos que pasamos esperando frente al Hard Rock Café, charlando con el Gran Iconoclasta, viajero que durante 8 meses realizó la ruta de la seda y cuyas andanzas podréis descubrir en su blog El último bazar soy adicta a su forma de escribir.



Sele me dejó sin palabras y con la sorpresa apoderada por completo de cualquier expresión facial. Con un simple: -Ten. Esto es para tí- Me hizo entrega de un libro escrito por Jorge Sánchez, dedicado de su puño y letra a mi y a mi hijo.

Un orgullo de regalo, por partida doble: el detalle y el portador en sí.




A las 19h partiríamos con Marga, la guía de Conéixer Barcelona y que durante las siguientes dos horas y media, nos guió por calles, callejones, rincones, chocolaterias, cafeterías, plazas, iglesias, y que me permitió poner "cara y ojos" a los escenarios de la fantástica novela "La sombra del viento" de Carlos Ruíz Zafón. La lectura de esta, fue requisito que propuso la organizadora del encuentro, y que, que yo sepa sólo cumplimos dos de los asistentes. Sin problema, porque leer es un vicio que tengo, y dicha novela me pareció una joya.



Después de la visita guiada, fuimos a cenar al Dostrece personalmente no tengo ninguna queja del lugar. Las siguientes palabras me las creo a pies juntillas: lo importante es la compañía, y casi nunca importa todo lo demás. Fui SUMAMENTE afortunada con los vecinos de mesa que tuve (Héctor, Loli, Manel, Sele y Antonio) fueron los más cercanos y con los que tuve ocasión de conversar.

Al acabar la cena, y pasar unos minutos charlando sin objeto ni concierto en la puerta del restaurante, unos valientes, nos fuimos a tomar la penúltima. Florencio, German, Lorena y yo. Hacía mucho, mucho tiempo que no me tomaba una cerveza tan a gusto. Entre OTRAS RAZONES, porque prácticamente nunca tomo cerveza...
Después de dormir 3 horas, el domingo por la tarde trajo mis últimos minutos con algunos de los integrantes, ya que la mayoría había comenzado a desfilar desde el domingo por la mañana.
Me presenté en la Casa Batlló, y frente a su imponente, caprichosa, mágica y casi irreal fachada, me despedí de Sele, Rebeca, Enric, Marta, Xavi, entre otros.

Pero, oh! sorpresa: Iconoclasta vino a pasar esas últimas 2 horas con Loli, Paolo, mi hijo y conmigo. Sorpresa, porque durante el fin de semana, German (Iconoclasta) y servidora, hemos coincidido muy, muy poco...cómo si nos debiéramos dinero!!!

Quisiera nombrar aquí las ausencias. Participantes del foro cuyo vacío se notó, y mucho. Ojalá que a la próxima podamos coincidir.

Una vez más, los viajes me traen cosas buenas, siempre. En primera o en última instancia.

Gracias a todos por estar.

martes, 13 de abril de 2010

MADE IN FINLAND

FINLANDIA IV



Rovaniemi, ciudad por dónde pasa el círculo polar ártico, uno de los principales paralelos del globo. Residencia oficial de Santa Claus, puerta de Laponia, es una región fría, muy fría, pero dónde también podemos disfrutar de un espectáculo de la naturaleza como pocos: las auroras boreales.
Y lugar dónde concebí a mi hijo.

Para que esta entrada alcanzase altas cotas de lectura, lo suyo sería comenzar a narrar un romance con algún finlandés arrebatador, sensible, varonil, atrevido, misterioso, aventurero, gran viajero, muy rubio (cómo no) de hipnóticos ojos azules, rasgos perfectos y armónicos, complexión atlética (pero no demasiado) con una voz aterciopelada, grave y profunda y que cayó fulminado a mis pies al verme. Afortunadamente, esto es la vida real. Bajo mi punto de vista, siempre mejor que la ficción.

Viajé a Finlandia con el padre de mi hijo. Y de todo lo inolvidable que viví allí, él, es lo mejor que me llevé de mis "meses nórdicos", obviamente.

De todas formas, espero ser capaz de convencer a todo aquél que lea esto, de que la magia, los parajes de belleza indescriptible, la quietud que encierran aquellas bajas temperaturas, son elementos inherentes a este rincón del Mundo, indistintamente de las circunstancias de cada viajero. Y todo ello, sin necesidad de jugar a que soy una escritora en ciernes, y liarme a describir cielos de forma pomposa y anodina.

Desde Helsinki se puede llegar a Rovaniemi por carretera o en avión. Yo escogí la segunda opción. Es una hora de vuelo, cómodo, rápido y adentrarse en el espacio aéreo del Ártico no es algo que se haga todos los días.

Lo primero que llamó mi atención, fue el frío. Lo sé, ¿qué raro, no? Cuando salí del aeropuerto, noté el aire gélido recorrer mis bronquios y la sensación fue gratificante y extraña a la vez; por un lado me sentí muy viva, y por otro, el hecho de notar el aparato respiratorio sacudido por el frío que contrasta con nuestra temperatura interna...fue algo nuevo.

Todavía hoy, cuando pienso en Rovaniemi, siempre me viene a la mente la forma en que el Sol despliega sus encantos; su discreción raya la perfección: sólo perceptible al sentido de la vista. No calienta un ápice y lo ilumina todo majestuosamente, y los cristales de hielo que revolotean en el aire, quedan suspendidos, como atrapados por su luz.



Por supuesto, tengo la clásica foto en el cartel que informa de que te encuentras en el círculo polar ártico. Pero prefiero poner esta:

VILLA DE SANTA CLAUS




LEYENDAS Y ANCESTROS SOBRE LA AURORA BOREAL

En Finlandia, la aurora boreal (que significa amanecer del norte) recibe el poético apelativo de "revontulet" es decir, el fuego del zorro. La tradición finlandesa cuenta que esas luces brillantes se producen cuando el polvo de nieve levantado por la cola de un zorro produce chispas que se elevaban hasta el cielo y brillan bajo el reflejo de la luna. Cortinas de luces de colores que van desde el rosa hasta el púrpura, pasando por el rojo, verde, azul, naranja, amarillo, que parecen mecidas por el viento, con una sugerente ondulación.

En el idioma saami, las luces del norte se llaman "guovssahasah" que significa “el Sol que brilla intensamente en el cielo por la mañana o por la noche”

Durante la Edad Media, cuando las supersticiones, leyendas y demás se erigiron en amos de los destinos de todo supersticioso, se creía que estas luces significaban el enfrentamiento de guerreros celestiales.
Los lapones estaban familizarizados con este caprichoso, a la par que imprevisible juego de luces.

Hay una leyenda esquimal, según la cual, la aurora boreal era un sendero estrecho, sinusoso y peligroso que conducía a las regiones celestiales y su luz se debía a la llegada de los nuevos espíritus. Los límites de la tierra y el mar están rodeados por un inmenso abismo, en el que hay un sendero estrecho y peligroso que conduce a las regiones celestiales. Sólo el cuervo y los espíritus de aquellos que tienen una muerte voluntaria o violenta han recorrido este sendero. Los espíritus que viven en el cielo encienden antorchas para borrar los pasos de las nuevas llegadas cerrando así el acceso a los confines celestiales; ésa es la luz de la aurora boreal.


El sonido silbante y chasqueante que acompaña, a veces, a la aurora son las voces de esos espíritus intentando comunicarse con las gentes de la Tierra. Se les debería contestar siempre con voz susurrante. A los espíritus celestiales se les llama ‘"selaimut", (sky-wellers/ moradores del cielo)


Dado que no tuve la suerte de que ninguna aurora boreal se exhibiese en todos sus encantos, he buscado en internet y he tomado prestadas algunas espectaculares.







Pero de todas las fotos que me hice en mi periplo nórdico, la mejor sin ninguna duda es esta:



(En realidad no corresponde al periodo exacto, pero es la única que tengo escaneada)

Tampoco sé si la música de Forrest Gump es muy acertada, pero desde luego es mi BSO favorita, y si debe ir en alguna entrada en mi blog, este es el lugar.

Para mi aurora boreal.


martes, 6 de abril de 2010

SAN PETERSBURGO

En 1917 estalló la revolución rusa. En marzo de ese mismo año, Nicolás II abdicó en su hermano, quién rechazó el trono, poniendo de esta manera punto y final a la Dinastía Romanov, marcando a su vez el inicio de la era de los Soviets.

La familia imperial fue trasladada por precaución a Siberia.
Corría el año 1918. La noche del 16 de julio, el Zar Nicolás II y su familia fueron fusilados en Ekaterimburgo (Siberia). Un año después del inicio de la revolución rusa. Este es el fin del último Zar de Rúsia, Nicolas II y su familia. Sin embargo, fue precisamente así, cómo se inicia la leyenda de Anastasia.
 
Anastasia era la menor de las hijas del Zar. Y se dice que fue salvada en el último minuto por uno de los soldados encargados de fusilar a la familia. Una leyenda que quedó convertida en cenizas, cuando en 1998, científicos realizaron pruebas de ADN, con resultados contundentes: Anastasia murió aquella noche, junto a sus padres y hermanos, a manos de soldados bolcheviques.
 
Recuerdo cuando en clase de historia de 2º de BUP la profesora nos habló de esta parte de la historia de Rúsia. En aquél preciso instante nacieron mis ganas por conocer San Petersburgo. Fueron creciendo al abrigo de novelas, películas y documentales.
 
Llegué a la ciudad rusa en tren desde Helsinki. El trayecto dura unas 6 horas si no recuerdo mal.
 
Rúsia, es Rúsia. Uno se percata de que está en un país muy, muy diferente a España en cuanto pone un pie en sus confines.
 
Pasé un fin de semana, lo justo para tomarle el pulso y ver cómo respira la ciudad que en otro tiempo fue conocida como Leningrado durante la época soviética (1924-1991) y capital rusa hasta 1917.
 
Es cierto que es muy poco tiempo, y que las impresiones que de allí pude llevarme, se desvanecieron en el tiempo transcurrido desde entonces hasta el momento en que escribo estas líneas, cómo la espuma de mar.
 
Una vez más, el poder pasear mi mirada por sus calles, despiertan el interés para querer volver de nuevo y saborear con calma esta ciudad, llena de contrastes, dónde las fachadas de colores imposibles sobresalen con descaro sobre el gris.

FRENTE AL HERMITAGE
 



MEZQUITA DE SAN PETERSBURGO

Quedé fascinada ante este edificio. La elección del turquesa para la cúpula de la única mezquita de San Petersburgo, lo encontré de lo más acertado. Sin embargo, la famosa y renombrada Santa Sofía (Estambul) no me despertó ni una cuarta parte del embeleso que provocó esta.



IGLESIA DE LA RESURRECCIÓN

HACIENDO CARAS EN EL METRO

DE ESTA GUISA EN LOS JARDINES DEL PALACIO DE INVIERNO

MAUSOLEO DE LA FAMILIA ROMANOV


TALLIN (ESTONIA)

TALLIN, CIUDAD MEDIEVAL
Capital de Estonia. Un pequeño país que está a unas horas en ferry de Helsinki.

Para mí fue una sorpresa esta ciudad. Parece una casa de muñecas: pequeña, llena de detalles y deliciosa para pasar las horas en ella. Durante mis meses en Finlandia fueron dos las visitas que le dediqué a esta ciudad. Pasear por sus calles, su casco antiguo, es un momento que no hay que perderse si uno está "cerca" Y si además, se tiene la GRAN suerte de que el espíritu navideño planee por esas fechas, podemos estar tranquilos de que nuestra incursión en Tallin será un éxito.

No sería descabellado que más de una ciudad vecina contemplase Tallin desde la envidia, porque es pequeña pero lo tiene todo: un formidable castillo medieval, rincones de calles empedradas en las que parece haberse detenido el tiempo, casitas de vistosos colores, sus gentes, que destilan por los cuatro costados hospitalidad a raudales, enclavada entre lagos y bucólicos bosques.

La elegancia con la que se entremezclan rusos, finlandeses, alemanes y estonios, eleva a catagoría de arte la diversidad cultural.

Fundada por vikingos en el siglo XIII, no sólo no defraudará, sino que hará que el viajero quiera volver.







sábado, 3 de abril de 2010

Y COMENZÓ A NEVAR...

FINLANDIA III

El 6 de noviembre, la nieve hizo acto de presencia. El día, despuntó gris y "tarde" A medida que se va acercando el invierno, los días son cada vez más cortos, y  me dí cuenta de que no se acababa de hacer de día del todo.

Soy friolera, pero me encanta el frío. Las contradicciones que todo ser humano posee y con las que ha de convivir. Esta es una de las mías. Comenzó a nevar como decía, y yo disfrutaba con entusiasmo cándido, sonrisa divertida en el rostro y sin miedo a salir, y prometo que las temperaturas cada vez eran más convincentes para quedarse en casa.






Las escapadas fueron a Tampere, Turku, Rovaniemi y algú pueblito más pequeño.
Vuelve a mirar...





El otoño tuvo la deferencia de obsequiar mis últimos paseos apacibles con paisajes de colores intensos y belleza sencilla que me hacía deambular hasta que la luz del día se apagaba. Con las primeras nieves, mis paseos se parecían más a excursiones urbanas para las que me calaba botas, gorro, guantes, ropa térmica...y muchas paradas a cubierto buscando café, chocolate, té...cualquier cosa caliente que meterme entre pecho y espalda. No tardaría en "descubrir" el alcohol, al mismo tiempo que comprendí de veras por qué lo consumen como nosotros el agua o el tinto de verano en pleno agosto.





La magia aparece cuando quiere. Y suele ocurrir cuando uno está preparado para verla. Pues algo así me ocurrió con Finlandia; si acomodas el espíritu, lo que suceda en el siguiente minuto puede ser un estallido mágico o un momento que pasará al olvido como tantos.




Y es que mirase dónde mirase, veía algo que hacía que quisiese llevármelo conmigo; algo que quería retener en mi memoria...sin saber que lo estaba ocurriendo era mejor: me estaba enamorando de un país.
Estoy convencida de que las personas somos como cerraduras, cada una tiene "su encanto" depende del juego de llaves que tengamos cada uno para abrirla. En función de las gafas que llevemos puestas sabremos apreciar las cualidades de un país, y de todo lo que ello comporta.

LUCES Y SOMBRAS NÓRDICAS

FINLANDIA II

Resulta divertido, cómo la ausencia de luz, se convierte en el gran protagonista. Las sombras fueron tomando posiciones con el paso de las semanas, haciendo retroceder a la luz, que debía esperar hasta el ocaso del invierno para volver a hacer acto de presencia.

La luz juega un papel vital en este país. Una mañana, desayunando en una cafetería, reparé en cómo el Sol rebotaba en este edificio de estudiada fachada.


Esta foto está hecha el mismo día, segundos después a la anterior. Creo que lo único que cambié fue eliminar el flash.

No sé si tuve la suerte de ir en el cambio del otoño al invierno, o que realmente la belleza está en los ojos del que mira. En cualquier caso, Finlandia es uno de los países más discretos en cuanto a turismo, y creo que el "culpable" de ello es precisisamente su gran aliado: EL FRÍO. Las bajas temperaturas confieren a los paisajes urbanos y naturales, una belleza única y genuina, ya que, de hecho parecen estar diseñados para que así sea.





¿Cuándo es fea la naturaleza? Diría que jamás. Hasta el color gris con su infinita gama del negro al blanco, puede dejarnos prendados y convertir una travesía de 15' a través de un mar al borde la congelación, en un espectáculo de gran belleza.



viernes, 2 de abril de 2010

FINLANDIA 2006 PAÍS Y AÑO QUE CAMBIARON MI VIDA PARA SIEMPRE

FINLANDIA I

En Septiembre subí a un avión de Finnair que me llevaría a Helsinki, para pasar allí tres meses por razones personales y laborales.

Aproveché para recorrer todo el país nórdico y acercarme a otras ciudades próximas (Estocolmo, Tallin, San Petersburgo)

He aprendido que las expectativas están muy bien guardaditas en el segundo cajón de mi cómoda. Cuando supe que pasaría unos meses en Finlandia me compré una sencilla guía sobre el país y la leí entusiasmada, incapaz de contener las ganas de ir descubriendo un país, ciudades...emocionada y ansiosa por todo cuánto iba a vivir.

El clima, concretamente el invierno finlandés, es duro para lo que una catalana con sangre africana y andaluza está habituada. Pero se soporta sin ningún problema. No sé por qué ese miedo extendido a no ir al frío...

Recuerdo el día que fui a la agencia de viajes a buscar los billetes de tren y el visado para ir a San Petersburgo (Rusia) Fuí dando un paseo a -10ºC. Los ojos me lloraban por el frío y las lágrimas se congelaron en mis mejillas. Cuando entré en la oficina de la agencia y mis mejillas comenzaron a descongelarse...parecía que me habían dado de bofetadas con fruición (por el dolor y el sonrojo)

Un consejo: a partir de -5ºC Imprescindible gorro que tape las orejas o en su defecto orejeras si no queremos que se nos congelen las orejas en caso de que vayamos a estar más de 10' en el exterior.

Durante tres meses, descubrí Helsinki, Turku, Tampere, Rovaniemi, Estocolmo, Tallin, San Petersburgo y entendí el por qué del caracter finlandés.

Esto es una generalización, pero no es gratuita. Debido a que en invierno la luz solar va disminuyendo hasta no llegar a ver el Sol en pleno invierno, no es de extrañar el aire melancólico, depresivo y apagado del ciudadano finlandés. El clima nos afecta pudiendo conferir rasgos característicos generales a una población. Creo que no me estoy inventando ni descubriendo nada nuevo.

Pero solo es de forma superficial. Cuando uno está dispuesto a acercarse a la gente con el corazón y la mente abierta, normalmente, obtiene lo mismo de los demás.

No ví ninguna aurora boreal ESPECTACULAR, pero ví unos cielos MAGNÍFICOS, unas puestas de Sol paralizantes.

Una vez más, me encantó que el azar me llevase adonde él quiso, porque creo que no hubiese subido a estas latitudes europeas por idea propia.




    




En esta foto aparece un gorrión comiendo de mis dedos y sirve a las mil maravillas para ilustrar, y nunca mejor dicho, cómo es la confianza del finlandés: una vez se te abre, lo hace sin reservas. Pero se necesita tiempo para llegar a esta conclusión, como todo.

Cuando se tiene el placer de disfrutar del tiempo sin reservas, uno puede percatarse de cosas que de otro modo es imposible. Durante mis días deambulando por Helsinki, tuve ocasión de contemplar los mismos edificios, las mismas calles, el mismo puerto, bajo diferentes juegos de luces. Y mis ojos puedieron hacerse al cambio de las estaciones al ritmo sosegado y discreto de una puesta de Sol.







 
Esta preciosa postal, que puede animar a la imaginación a fugarse hacia alguna historia de amores sombríos inacabados y clandestinos, pertenece a un puente que se encuentra en la isla de Suomelinna, a 10' en ferry
del puerto de Helsinki.



El astro rey se amolda y domina al mismo tiempo. En los países nórdicos puede apreciarse este curioso juego astronómico, que a ritmo del giro de La Tierra, puede iluminar los edificios descaradamente, o lamerlos con su luz, dejando sobre sus piedras un tímido color rosado.

Sobre el GRAN cambio que se produjo en mi vida...a su tiempo.

ITALIA 2005

Aquél verano fuimos a una boda en La Toscana, y aprovechamos para acercarnos a Pisa y Florencia, además de enamorarnos y entender el por qué de la fama de esta famosa región italiana.

En la primera foto estoy yo, esperando para posar ante el fotógrafo. Y estoy haciendo de las mías, y es que "aunque la mona se vista de seda, payasa se queda" Así soy yo.

Espero volver a Florencia una ciudad que me enamoró a primera vista.