sábado, 8 de diciembre de 2012

CIBERPSICOPATOLOGÍAS


El narcisismo, así como el egocentrismo, han encontrado en las redes sociales, su tierra prometida. Hemos construido un lugar, en el que el lado más o menos oscuro de algunxs (¿muchxs?) se desata. Desmelenamos (o desmelenan) la sátira, el sadismo, la crueldad, el despotismo, el cinismo, la pornografía emocional (y la de toda la vida, también) la traicción, la hipocresía, la neurosis, la paranoia, el dualismo, la bipolaridad...


Un momento el que vivimos, en el que ser empátic@, sincer@, simplemente BUEN@ no son virtudes, sino defectos potencialmente peligrosos, para la frágil estructura mental que pueden tener individuos, fruto de una sociedad que se ha tornado líquida. Nada permanece demasiado tiempo. Hemos lanzado a la cuneta el compromiso, y recogido la inmediatez.

En el siglo XIV, la peste negra azotó Europa, y arrasó un tercio de la población del continente. Se dice rápido.
Cada época, tiene sus propias patologías. Enfermedades inherentes al contexto social, económico, climatológico y científico. No hay duda, de que el narcisismo, espíritu competitivo, el individualismo, no son otra cosa más que síntomas de transtornos que afectan a algunas de las personas que hay detrás de las pantallas. Sujet@s manipuladores, socialmente destructiv@s, con una insaciable sed de obtener la admiración de los demás, y gozar de un prestigio, por encima del ajeno.

Hay muchos estudios en internet al respecto. He curioseado unos cuantos, y también se encuentran "estrategias" que ayudan a localizar y neutralizar "amiguit@s" facebuker@s, twitter@s, y demás. Son individu@s, altamente dependientes de la apropación de l@s demás, se perciben vací@s y con una pérdida casi total de su auto-concepto. Requieren admiración y atención constantes (vía "me gusta" o esperando comentarios a sus escritos) exhibicionistas y carentes de empatía.

El narcisista, lo que tiene es un vacío interior tan enorme, que ante la incapacidad de hacerle frente, lo que hace es proyectarse en el otro/a. Odiará (literalmente) a quién parezca tener lo que él/ella desea. Teniendo en cuenta, que en las RRSS, hay una dependencia que raya la obsesión, para obtener la atención de los demás, cada vez que un@ capta la atención ajena, también queda expuesto al/la narcisista, al/la egocéntric@ y demás entes con "alteraciones" aún por diagnosticar, al otro lado de la pantalla.

Si te lanzan un guante en forma de "...pero yo más" es envidia camuflada. La patita del/la ególatra narcisista.
Sea cómo fuera, las embestidas pueden ser sutiles: Aquél/lla que ignora una actualización de estado tuya, ex profeso también está diciendo "...pero yo más"

Todas las enfermedades tienen grados, y no debutan igual. La mayoria, empieza a mostrarse de forma gradual.

De todas formas, vivimos un momento en que todo ocurre muy deprisa, incluida la aparición de nuevos transtornos y "rarezas" que la ciencia aun no ha etiquetado. No estoy hablando de conceptos/transtornos conocidos...Hablo de que la mente humana, es un iceberg...Tenemos bien delimitadas enfermedades como "paranoia" "neurosis" etc, pero es más lo que está por descubrir todavia. Creo, vamos.

Mi reflexion, va mas allá del/la raro/ra. Me refiero a las personas que insultan con crudeza y desean la muerte de alguien a quien no conocen. Son sólo palabras? Entonces, cómo se convive con esa dualidad paradojica en la mente de uno/a? Porqué decir "Que hijo de la gran puta Rajoy/Puig/Aguirre/etc, a ver si se muere" y apagar el ordenador y seguir como si nada, mentalmente, sano, no es. Y sólo pongo un ejemplo. Hay decenas!

Y por supuesto, que no todo el que está en una red social, esta transtornado.
A  parte de todo lo que digo, sí introduzco el concepto de "enfermedad mental" porqué la sociedad avanza, y con ella, todo lo demás. Llegan nuevas formas de aceptación social de algo tan antiguo como LA FAMILIA, el MATRIMONIO. Personas que VIVEN, literalmente, en y a traves de internet. Se puede trabajar, comprar, practicar sexo, enamorarse, desplegar el amor y la amistad, charlar, "viajar"...Todo, o casi todo, a traves de internet (no caigamos en afirmar la evidencia de que como la vida REAL no hay nada. Lo sabemos.) ¿Cómo no van a generarse NUEVAS y auténticas enfermedades mentales?

De igual forma, que hoy, la peste negra, o la rubeola están erradicadas, pero han surgido nuevos virus, como el del SIDA, ¿por qué no va a surgir una nueva bateria de enfermedades y transtornos mentales, como consecuencia de limitar las relaciones humanas a una pantalla?

De todas formas, es algo más que he incluido de soslayo, sin adentrarme, porqué realmente, si las ciencias sociales, aun estan en pañales al respecto, yo....

A mi lo que me llama poderosamente la atencion, por poner un ejemplo, y esto es lo que he querido señalar, es el hecho que una persona, puede dar rienda suelta a una violencia y crueldad, desmedidas, y tras pulsar una tecla, se pueda poner a acariciar a su perro, o a decirle a su pareja lo feliz que es junto a ella.

Nuevas enfermedades, a las que todavia nadie ha puesto nombre, y por tanto, no pueden enmarcarse en ningun grupo.

En la pedofilia, hay quien la comete, tan sólo a traves de las fotografías que circulan por internet. ¿Tiene nombre ya el que un ser pueda excitarse sexualmente, llegando a eyacular, viendo vídeos o fotografias en INTERNET, de niñ@s sodomizados? Hace 50 años, eso era impensable, simplemente porqué no existia el canal...

Hace 1500 años, no existían ludópatas, de esos "silenciosos" que desarrollan y viven su enfermedad, realizando apuestas virtuales.

Existen consumidores compulsivos de cibersexo...En fin, que sí, y tanto que en algún momento se va a tener que empezar a acuñar nuevas patologías cibernéticas.
Incomunicad@s en la era de las comunicaciones. Menuda paradoja. Pero, ¿hacia dónde vamos, si disfrazamos el egocentrismo con una capa que llamamos "compartir con los demas"?
Realizamos actualizaciones y actualizaciones "yoistas" Escaparates donde exhibimos todo lo que consideramos "apto" para hacer público. Y en algunos casos, son gritos frenéticos, demanda obsesiva de atención. Personas que publican y publican en sus muros, que rozan el orgasmo cada vez que sienten que "triunfan" Cuantos más "me gusta" y comentarios reciban, más se excita su ego...Pero no asoman jamas a "tu casa" o si lo hacen, aparecen descargando sus frustaciones torpemente (el/la narcisista) o evidenciando su ineptitud para fingir un falso interés en lo ajeno, o simplemente ignoran lo de aquell@s que ell@s mismos consideran "enemigos" porqué pueden hacerle sombra...

En fin, que hay cientos de pautas conductuales anómalas, vestígios que indican que subyace "algo más" que nada tiene que ver con "compartir" porqué compartir va de la mano con la empatia. Debe haber un feedback. Y eso, es muy, muy dificil de encontrar en las redes sociales.
Y, aunque tod@s estamos en el ajo, de momento, vamos servidos con la orgía de egos, que tenemos, y en la que participamos, en mayor o menor medida, casi tod@s los que tenemos una cuenta en cualquier red social.

3 comentarios:

  1. Solo voy a referirme a uno de los temas que abordas: el narcisismo.
    Creo que los narcisistas son, sobre todo, vanidosos porque se creen estar por encima de los demás. Su pretensión, o su fatuidad, es que los demás los valoren, los admiren y les dispensen un trato singular.
    Todos tenemos, en mayor o menor grado, nuestra correspondiente dosis de narcisismo. Si no nos queremos a nosotros mismos, cómo nos van a querer los demás...
    Cuando esta especie de autoquerencia es exagerada, se puede considerar patológica. Y eso ya es grave y “harina de otro costal”...
    A los autores de bitácoras nos encanta que nos comenten y manifiesten agrado por nuestras propuestas. En la vida real también nos agrada que nos admiren y nos valoren en nuestro trabajo, vida social, etc. ¿A quién le amarga un dulce? Pero todo tiene un límite. Los dulces también pueden empalagar...
    Muchos “pelotas” de nacimiento se dedican a engrandecer los “egos” de los demás. El que no sepa distinguir al “pelota” del que no lo es se hace cómplice del mismo...y sin duda tiene un trastorno de personalidad.
    Solo los amigos de verdad te cantan las cuarenta cuando procede...
    Un fuerte abrazo

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  2. Luis Antonio, ¿no te parece un concepto gastado? Me refiero a lo que dices "si no nos queremos nosotros/as mismos/as, ¿como nos van a querer los demas?" A mi, si.

    Conozco a personas que no se querian, y eran queridas...

    Disculpa por haber tardado tanto en responder :)

    Otro abrazo

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