lunes, 11 de julio de 2022

LAS 3 RELACIONES EN UNA RELACIÓN O EL TRIÁNGULO DE LA INTERDEPENDENCIA

La primera vez que oí este concepto fue en este video de Florencia Deffis. Y lo que me ha acabado de convencer para escribir sobre ella, ha sido un vídeo de Andrés Vernazza (en tik tok) el cual soy incapaz de encontrar.

A dicha conclusión llegué yo sola hace unos años, estando ya divorciada y recorriendo mi etapa de soltería. En toda relación de pareja, coexisten tres relaciones.

La relación que tienes tú contigo misma.

La relación que tiene tu pareja consigo misma.

La relación que mantenéis ambos.


Para una relación lo más sana posible, debe haber espacio para estas tres "parcelas", ya que si hay algo habitual es ser abducidas/os por ese "agujero negro" en el que muchas personas caen/caemos cuando nos emparejamos. Si bien es cierto que hay una primera etapa de ceguera e idealización en la cual solo tenemos ojos para nuestra pareja y esta es perfecta a nuestros ojos, y que en dicha etapa parece que se nos traga la tierra, hay que procurar no sucumbir a esta intoxicación de las hormonas "del amor" (oxitocina, norepinefrina, adrenalina, ...), y mantener o recuperar lo antes posible esa relación con nosotras mismas. Ese ente que somos de forma individual y en cuyo espacio tiene cabida lo que éramos y hacíamos ANTES de emparejarnos. Nuestros hobbies, nuestro tiempo con otras personas, etc.

Y, ¿por qué? Porque somos mejores, cuánto más completas nos sentimos. Y nos sentimos más completas cuánto más cerca estamos de nuestro "por qué" y "para qué" hacemos las cosas. 

Porque toda pareja es un ente formado por DOS individuos. Cada uno de los cuales es en sí mismo de manera individual, existiendo antes de su pareja, durante su pareja y también después de su pareja. No es un ente en el que se fusionan dos individuos porque es entonces cuando nos perdemos en las relaciones. Se pierde la identidad, la individualidad, olvidamos quién somos, ... Esta es una de las razones principales del por qué es tan importante dejar un tiempo tras una ruptura. Para reconocer quién somos una vez salimos de la pareja. Ya que, cómo decía Jung, "El encuentro de dos personas, es como el encuentro de dos sustancias químicas: si hay alguna reacción ambas se transforman".

Y ¿Para qué?, para transitar estas experiencias de forma más placentera y más plena. ¿Qué experiencias? La experiencia de crecer en pareja y la experiencia de la vida en sí misma.

jueves, 23 de junio de 2022

LA MITAD DEL AÑO



El próximo 1 de julio estaremos cruzando el meridiano del año. Hoy, 23 de junio, verbena de San Juan, también es una fecha en la que algunas personas disfrutan haciendo balance. Sobre todo, tirando a la hoguera lo que dolió, lo que no se quiere en la vida; saltando sobre brasas, como símbolo de dejar atrás y entrar con decisión al camino que se abre ante uno.

En algunas culturas se es partidario de no hablar sobre los planes personales hasta que sean hechos consumados. Personalmente me gusta esta forma de funcionar, aunque no siempre la llevo a cabo porque me gusta hablar de mis planes, mis sueños, a veces pueden llegar ideas u otras formas de mejorarlos. Y la mitad de año puede ser una excelente ocasión para revisar los propósitos que hicimos para año nuevo y reajustar las velas si lo sentimos.

Esta mañana buscando una cosa en pinterest, llegué a un artículo cuyo título dice "100 metas de vida y el secreto para conseguirlas" En él, la autora, Carla, hace una clasificación: metas a corto plazo y a largo plazo. Tras leerlo, me di cuenta de que algunas de esas metas las he alcanzado. Y me he sentido muy bien. Otras no me las había planteado y algunas otras forman parte de mi lista de objetivos pendientes. Puedes leer el artículo aquí.

Hoy, noche de San Juan, es un buen momento para revisar, como dije antes. Mejorar la forma física, mejorar o aprender un idioma, resituarnos o establecer un nuevo enfoque en algún aspecto de nuestra vida como las relaciones sociales (los amigos), el plano laboral (que de esto, escribiré próximamente). O arrancar un nuevo proyecto que nos dé especialmente miedo. Hay un dicho que dice algo así como: Encuentra lo que te dé más miedo y hazlo. Y creo que parte de la plenitud de esta experiencia vital reside justo ahí, en cruzar el umbral que enmarca un miedo. Y en ello estamos, ¿no?


FELIZ VERBENA DE SAN JUAN y que lo que queda de 2022 sea de provecho. En diciembre, repasaremos este post.

sábado, 28 de mayo de 2022

HOMBRES EMOCIONALMENTE NO DISPONIBLES. RELACIONES DE REBOTE.

Esta entrada podría titularse igual, sustituyendo "hombres" por "personas" porque es algo que puede ocurrirle a cualquiera, dado que el género no tiene CASI nada que ver. Casi, porque sí hay una tendencia social a la hora de superar el fin de una relación según el género sexual. Por una cuestión socioeducativa. Las mujeres solemos saber expresar nuestros sentimientos y emociones de forma más fluida, mientras que a los hombres no se les enseña, e incluso está "mal visto" que lloren. No es algo que yo comparta, es un hecho que, esperemos, cambie con el paso de los años.

Por ello cuando hay una ruptura sentimental tras una relación estable, se inicia el duelo, el cual tendrá una duración proporcional a la duración de la relación. Sí, ya sabemos que cada persona es un mundo, que los duelos no son matemáticas y que cada persona transita cada etapa del duelo a su ritmo y sin tener que seguir el orden cronológico de cada etapa. Y también es cierto que pasar de una relación recién terminada a otra sin apenas un tiempo prudencial y, lo más importante, sin haberse dado el tiempo para transitar todos los estadios propios del duelo es indicativo de miedo y prisa. Y de falta de contacto con nuestra esencia, falta de autoestima, autorespeto, etc.

Hay bastantes indicativos de que hemos conocido a un hombre que tiene muchos números de iniciar una relación de rebote y no está disponible emocionalmente (y él probablemente no es consciente). Estos indicativos, si se conocen son muy fáciles de detectar.

¿Por qué es importante preguntar cuánto tiempo ha pasado desde su última relación estable y cuánto duró? Porque eso te puede ayudar a saber en qué punto del duelo se encuentra o en qué punto emocional está (disponible o no). 

Estas preguntas no deben hacerse en una primera cita, porque para mi, una primera cita ha de tener una duración de no más de 1h y debe ser en un terreno neutral y público. Por razones obvias: por seguridad, por comodidad para ambos, porque el objetivo de la 1a cita es "desvirtualizar" a la persona, verla en 4D para así hacer una primera toma de contacto y romper el hielo para poder tener una 2a cita algo más personal. 

Personalmente estas preguntas las haría o en la primerísima fase de chatear o en una segunda cita. Siempre y cuando no sea él mismo el que lo mencione. Y el cómo hable de su anterior pareja, también aporta información.

Hay cosas que tienen un orden, una guía de ruta, nos guste o no. Queramos seguirlo o no. Y en el caso que nos ocupa, si una relación de 25 años (por ejemplo) se termina, hay cosas que los miembros de esa pareja deben hacer para transitar ese proceso de ruptura de la manera menos traumática y dolorosa para ellos y los hijos (si los hubiera). Hacer las cosas "bien" en lo que nos ocupa significa, entre otras cosas* darse tiempo para escucharse, para conectar con lo que se está sintiendo, para SENTIR la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación. Estas son, nada más y nada menos que las etapas del duelo. En el proceso, vamos a fantasear con la perspectiva de nuestro futuro, y es natural visualizarse solos, sin pareja. Esas fantasías forman parte del proceso de aceptación. E, igual que cruzamos una calle, el dolor también debe transitarnos. El miedo al dolor, a estar solos, es lo que a menudo nos empuja a correr hacia adelante. Ese miedo es el que, si no estamos atentos, puede embarcarnos en un viaje trepidante en una huida hacia adelante.

Ese pánico a sentir dolor es el que nos puede llevar a dar palos de ciego, cómo un niño con los ojos vendados intentando darle a una piñata. Y entonces la persona se apunta a una (o varias) app's de citas. Y en su descripción podrá indicar que no busca "rollos de una noche"

Y cuando chateas y cruzas 3 notas de voz, descubres a un hombre cuya relación de 20 años, finalizó hace 5 meses. Que todavía convive con su ex pareja y que están asesorándose con un abogado mientras esperan que acabe el curso escolar para decírselo a los hijos y al resto de la familia. Ese hombre no está disponible emocionalmente y puede caer o crear una relación de rebote contigo (o co-crearla).

Otro ejemplo es un hombre que lleva unos 18 meses separado tras 30 años de relación, pero de esos 18 meses, 12 los invirtió en intentar recuperar a su ex mujer. Le conoces en una app, chateas con él, y al mes de chatear te dice que te quiere. Y a los dos meses escasos de empezar a chatear, te dice que cada vez tiene más claro que quiere pasar el resto de su vida contigo. No os habéis visto en persona todavía ni una vez porqué él está en otro continente por trabajo. A los cuatro meses te habla de sus planes sobre comprar un terreno, una vivienda prefabricada y un coche. Cuando algo suena demasiado bonito para ser verdad, es porque lo es. Ese hombre está estableciendo una relación de rebote contigo. Y lo que empieza rápido, acaba de igual manera.

Son solo un par de ejemplos pero, en mi experiencia y conocimientos, cuando un hombre tiene prisa en establecer una relación con una mujer a la que acaba de tropezarse y sin conocerla (se necesita tiempo y experiencias compartidos para poder empezar a conocer a una persona), indica inmadurez emocional, falta de opciones y miedo a estar solo. Y a nadie le conviene un perfil así para establecer una relación de pareja.



*Hacer las cosas bien, implica darse el tiempo de conocerse y redescubrirse tras una larga relación que ha terminado. Descubrir quién somos hoy, darnos el tiempo y el espacio para conocer qué nos gusta, qué nos apetece, qué nuevos hobbies nos atraen, etc.

miércoles, 25 de mayo de 2022

ADOLESCENTES Y REDES SOCIALES

                                       Imagen: https://guardian.ng/


Ayer asistí a una charla a cargo de Enric Bastardas, sobre presión estética, jóvenes y redes sociales. La charla fue organizada por Ed-building "Una plataforma independiente en educación que tiene como misión acompañar a toda la comunidad en su tarea como educadora".

Yo lo resumiría en "Cómo gestionar el acceso de nuestros hijos a redes sociales" ¿Se lo prohibimos? ¿Lo permitimos pero les acompañamos? ¿Les dejamos que ellos se gestionen? Nosotros, los padres, vimos nacer los teléfonos móbiles, internet y las redes sociales. Nuestros hijos llegaron al mundo después de internet y redes sociales, y por ello, ellos no pueden concebir el mundo sin esas herramientas.

Personalmente, no creo que el debate esté en si permitir que tengan acceso a redes sociales o no. La ciencia no deja lugar a la duda. El cerebro humano completa su maduración a los 20 años. Por tanto, un cerebro adolescente está en proceso de crecimiento y desarrollo. No tienen, por consiguiente, herramientas para poder gestionar el scroll infinito, el tiempo de uso, y la adicción que genera. Es nuestra responsabilidad cómo padres informarnos lo máximo posible para poder educar y acompañar a nuestros hijos. Hacer scroll infinito modifica nuestro cerebro. ¿Cómo afecta a un órgano ser sometido a un impulso que lo modifica, cuando aun no está maduro? No hay que ser médico para saber que la respuesta a esa pregunta, va de "Muy bien, no le hace" para arriba.

Cuando los hijos llegan al instituto, la mayoría hemos sucumbido a facilitarles un teléfono móvil porque van solos al instituto y así están comunicados con nosotros. También he oído que son muchos los jóvenes en 2º de la ESO que ya tienen de un perfil en instagram y tik tok. Y a menudo la razón para eso es "Soy él único de la clase que no tiene instagram" Un argumento débil. Puede parecer muy gracioso ver a los hijos bailar o jugando a imitar a tiktokers en tik tok, o haciendo directos en twitch. Pero sabemos que no están maduros para gestionarlo ni exponerse.

Save the Children ha elaborado un informe par estudiar el consumo de contenidos sxuales entre la población adolescente y su impacto en sus relaciones y su desarrollo. Algunos niños ven pornografía por primera vez a los 12 años y casi un 7% lo consume de forma frecuente. 

El informe puede descargarse aquí 

Cuanto más tarden en tener acceso a las redes sociales, mejor porqué más madurez habrán adquirido (sin olvidar que siguen inmaduros). No olvidemos que en las redes la que sale dañada en la autoestima, pues inevitablemente nos comparamos y en esa comparativa, solemos salir perdiendo.

Como ejercicio para contrarrestar esa exposición a vidas y cuerpos perfectos, es interesante repasar con nuestros adolescentes, todo lo que han conseguido a lo largo de su vida por si mismos. Que ellos mismos escriban esa lista les será de ayuda en las horas en las que les flaquee su autoestima.

Y por útlimo, un recurso que puede ser de mucha ayuda son los contratos
Modelo de contrato sobre el uso de las TIC por parte de nuestros adolescentes.

https://www.commonsensemedia.org/ (Muy recomendable esta página).


jueves, 10 de febrero de 2022

MI INTRODUCCIÓN AL ALPINISMO


Crónica de una cápsula que he disfrutado inmensamente y de la que me llevo una gran experiencia totalmente nueva y cien por cien positiva para mi.

Este pasado sábado 5 de febrero hice un curso llamado "Progresión con crampones" que contraté con la escuela de deportes de montaña ****. Lo llaman "cápsula" porque es muy básico y contiene lo mínimo imprescindible que hay que saber para calzarse unos crampones y realizar una ruta básica con un guía de montaña (que sería el siguiente paso lógico desde mi punto de vista).



El curso empezaba a las 9h de la mañana partiendo desde el telesilla de las pistas de esquí Vallter 2000, subiendo todos juntos hasta el refugi de Ulldeter, para, desde ahí, dividirnos en grupos.

La duración era de 6h en total, estando de regreso en el punto de partida a las 15h.

La noche previa nos fuimos a dormir a las 21h porque el despertador sonaría a las 4:45h Yo desperté a las 3h por los nervios y la preocupación de no quedarme dormida y ya no dormí más.

Éramos un grupo de 14 personas que no nos conocíamos entre nosotros, entre ellos, mi hijo de 14 años y yo.

En mis numerosos mensajes y llamadas con el responsable del curso ( a partir de ahora, Guía Duro Cero Empatía), me había cerciorado de que el nivel del curso fuera  básico y apto para un nivel principiante. Y me dejó claro que las personas apuntadas eran principiantes "igual que yo"

Yo estaba tremendamente ilusionada (hacía mucho tiempo que no hacía algo que me generara esa ilusión y entusiasmo). Mi hijo no estaba ilusionado pero al menos había accedido a volver a la montaña con nieve y hielo, tras su primera experiencia en el montañismo, en abril del 2021, la cual, no le dejó buen sabor de boca y dónde ambos lo pasamos un poco mal. Pero tanto de aquella experiencia, cómo de esta, he sacado lecciones. Y sé qué errores no voy a volver a cometer.

Cuando estuvimos todos juntos y listos, Guía Duro Cero Empatía dio la instrucción básica ("Vamos a subir campo a través hasta el punto de partida de la ruta al refugio de Ulldeter"), bordeamos el telesilla y empezamos a subir campo a través. No llegaba a hacer falta usar las manos para avanzar, pero no se queda muy lejos.

Yo quise quedarme la última del grupo porque de mis 3 o 4 experiencias de salidas a la montaña en grupo, sé que mi ritmo es el más lento de todo el mundo. En este caso, solo hicieron falta unos 2'-3' de subida para darme cuenta de que era incapaz de subir por ahí y menos al ritmo que se perdieron entre rocas, quiebros y troncos. Así que me di la vuelta, regresé al punto de salida y fui a buscar la carretera, la cual, subía dibujando eses y curvas como una larga serpiente, hasta llegar al punto de inicio de la ruta que, adentrándose en el bosque, ascendía hasta el refugio de Ulldeter. Por suerte, conocía bien el camino dado que había estado ahí en dos ocasiones anteriores: la primera cuando subí al Gra de Fajol gran y la segunda cuando intenté subir al Pastuira.

Subiendo por la carretera, llamé por teléfono a dos de los tres guías y a mi hijo, les expliqué que yo no podía subir por dónde había dicho de subir el Guía Duro Cero Empatía  y que iba a subir por la carretera. Que por favor llevaran a mi hijo a este punto para subir yo con él hasta el refugio de Ulldeter.

Cuando llegué a este punto, estaban esperándome uno de los guías (a partir de ahora, Guía Halley, porque no volví a verlo) y mi hijo. Casi a la par, llegó Guía Duro Cero Empatía, el cual, había girado sobre sus pasos al ver que un miembro del grupo no solo no seguía al grupo sino que, se había dado la vuelta y había ido a buscar una ruta alternativa y asequible a su nivel físico (dado que, afortunadamente, conocía el lugar). En ningún momento me trasladó que no se planteara si todos los miembros del grupo podíamos seguir la ruta y el rimo que él marcó por decreto ley de su voluntad.

La subida al refugio la hice con él y con mi hijo. Guía Halley desapareció montaña arriba a alcanzar "al grupo" (yo también era parte del grupo, pero quedé fuera del mismo al tercer minuto de iniciar la marcha).

Yo no podía seguir el ritmo que marcaba Guía Duro Cero Empatía. Y tampoco podía ir al ritmo que él marcaba aun y esperándome a cada tramo. Además, él solo repetía "Va, venga, venga va" lo cual me generaba ansiedad y angustia porque yo iba ahogada y en sus "Vavengavengava" podía sentirse su impaciencia.

Intentaba hablar para relajarme y porque para mi, la montaña hay que disfrutarla por encima de sufrirla (sí, en mi estado físico, en la montaña hay momentos en los que sufro, porque es muy exigente con la condición física que se tenga, y yo tengo unos 25 kgs extra encima), pero el guía me espetó que no hablara, que respirara. Pero no me lo dijo de una forma alentadora. Me lo ordenó, tras decirme "Yo tengo que creerme que has subido al Gra de Fajol y has subido por segunda vez hasta el Coll de la Marrana" Aquello me tocó porque era una manera clara de decirme "No puedes ni respirar y no llevamos ni la mitad de la primera parte...". Y le dije intentando sonreir entre jadeo y jadeo "Pues tengo foto en la cima y hasta vídeos" "¡No hables y respira!" me espetó... Y ahí terminó todo intento por mi parte de transmitir que no estaba pasándolo tan mal, en buena parte para hacérmelo llevadero y amable para mi misma (porqué allí nadie más iba a hacer eso por mi).

Finalmente, llegué al refugi de Ulldeter. Allí estaba todo el grupo. Nos miraron llegar, pero yo no quise acercarme, así que me senté a unos metros de distancia. No quise acercarme porque no me sentí acogida por nadie. En mi corta experiencia en montaña, mi aprendizaje es que el ritmo lo marca el más lento del grupo. En este caso no fue así, ni de lejos. Nadie me esperó y nadie dio muestras de interesarse por "la mujer aquella que no ha podido subir campo a través"

Enseguida vino uno de los guías de los 3 que eran, y me dijo que él se quedaría conmigo y con mi hijo. A partir de ahora Guía Bueno. El resto del grupo se dividió en dos subgrupos. Uno con Guía Duro Cero Empatía y otro con Guía Halley.

Gracias a las virtudes de Guía Bueno, pude disfrutar de la formación, de mi primera vez con crampones, de caminar sobre nieve y hielo, de no sentirme fatal por hundírseme en la nieve una pierna primero y más tarde la otra. Disfruté de ver a mi hijo adquirir seguridad en la montaña con nieve y hielo, disipándose así un poco al menos, el mal recuerdo que nos quedó a ambos bajando la Gallina Pelada en abril, descendiendo por placas de hielo sin crampones (así aprendí lo vital de un equipo de alpinismo y el saber utilizarlo). De aquella experiencia sale hacer este curso.

Guía Bueno nos enseñó maneras de detenerte si caes en la nieve dura (cuando haces una ascensión en invierno, si por la razón que sea, caes, vas a tomar mucha velocidad y por tu bien, debes ser capaz de detenerte lo antes posible). Estoy muy agradecida a este hombre por su amabilidad, empatía, paciencia, y por su trato tan atento y amable conmigo y con mi hijo. Se adaptó en todo momento a mi ritmo y a mi nivel, lo que me hizo sentir cómoda y suelta en mi primera incursión en alpinismo.


¿Qué me llevo de esta cápsula? 


En primer lugar que ha sido la última vez que le he pedido a mi hijo "Vamos a la montaña" Se acabó insistirle. En un año y medio de insistirle, me ha dicho que sí 4 veces, lo cuál da un pico cada 3 meses. A ese ritmo, es imposible coger fondo. De manera que cada vez que he ido a hacer un pico, ha sido partir de cero debido al tiempo transcurrido desde la última vez.

En segundo lugar que voy a ir sola a rutas concurridas y de nula o escasa dificultad técnica. Esto con la intención de ganar fondo. He aprendido que la gente siempre va a decir "No hay que ir sola a la montaña" porque no piensan que yo no hablo de hacer rutas solitarias, sino de rutas bastante concurridas. Además, en nuestra sociedad, tenemos un problema con la soledad.


En tercer lugar como no quiero decir de este agua no beberé, no voy a decir que no volveré a ir en grupo a la montaña. Sin embargo tengo muy claro que va a pasar mucho, mucho, mucho tiempo antes de que yo vaya a la montaña en grupo.

Por último, a la gente nos encanta decirle a los demás lo que pueden o no pueden hacer. Oídos sordos. Mejor vé tú y compruébalo por ti mismo. Y decide entonces, si puedes o no, después de haberlo intentado.





¡Salud y montaña!









miércoles, 15 de diciembre de 2021

SUICIDIO DE VERÓNICA FORQUÉ

El primer recuerdo que tengo de Verónica Forqué coincide con la concepción que guardo de ella. 

Una mirada azul que te acariciaba con una dulce súplica, acompañada de un timbre de voz aniñado y casi susurrante.


Desde el pasado lunes 13 de diciembre, día en el que conocimos su suicidio, he ido leyendo todo tipo de reflexiones. Todas de pesar, muchas abochornándose de cómo hemos contribuido todos como sociedad a este suicidio, el cual, algunas voces anunciaron tímidamente, cual crónica de una muerte anunciada. Porque eso es lo que dibujó su estela tras su paso por el programa de T.V. Y, del mismo modo que un cuadro de grandes dimensiones solo puede apreciarse tomando perspectiva, eso es lo que estoy haciendo con el desenlace tan triste de la vida de esta mujer. 

La historia se comprende con el pasar del tiempo, de eso no cabe duda.


No miro T.V. Pero sabía que algo ocurría con Veronica Forqué en el programa de la tele, porque lo comentaron algunos compañeros de trabajo hace varias semanas. "Esta mujer está fatal" oí.

Esta mañana (ayer martes 14) tecleé en youtube "Masterchef Veronica Forqué" y vi el programa en el que ella abandonaba. Nudo en la garganta y estómago encogido mientras lo veía.

Náuseas al leer los comentarios de personas insultándola, despedazando a una persona enferma. 

¿Qué habrá pasado por la cabeza de todas y cada una de las personas que la humillaron y la atacaron, al saber que se ha suicidado?


En su participación en Masterchef puede verse la punta del iceberg de la ausencia de salud mental.


Y lo cierto es que no sabemos qué  hacer con la enfermedad mental. No sabemos gestionarla, ni cómo tratar a quienes la padecen. No nos han enseñado, por eso no sabemos cómo manejarla. Pero también es cierto que no nos hemos propuesto aprenderlo.

Menos victimismo, menos tirar balones fuera y más autocrítica.


Algun día evolucionaremos como sociedad y muchas de nuestras conductas presentes, doleran en ese futuro.


Y un primer paso para comprender y mejorar es preguntarse "¿Qué puedo hacer yo para poner mi granito de arena?"


Gracias por tu arte, Verónica.

Feliz viaje y hasta siempre.



domingo, 5 de septiembre de 2021

EL MEJOR CONSEJO PARA INCORPORAR EL DEPORTE A TU VIDA







Todavía humea el cañón que ha dado el pistoletazo de salida de septiembre, el mes en el que muchas personas empiezan nuevos proyectos, renuevan compromisos y, en definitiva, se disponen a empezar el nuevo curso escolar con la lista de propósitos "recalibrada".
Hacer ejercicio, alimentarse mejor, poner orden en su habitación, meditar, empezar un nuevo hobby, incluso reducir el uso de las pantallas en general, y redes sociales en particular, empezar un blog, (o retomarlo), crearse un perfil en una app para conocer gente o buscar/encontrar pareja, etc.

Todos ellos, propósitos que van a requerir una modificación en nuestros hábitos o la creación de nuevos. Hay muchísima información sobre este tema, de manera que no voy a añadir más, básicamente porque de toda la info que hay, si realizas una búsqueda mínimamente rigurosa, es de muy buena calidad.





Sin embargo, lo que sí voy a compartir es, cómo conseguí incluir el deporte en mi vida. Para situarte en contexto, yo nunca hice ejercicio físico salvo el que nos obligaban a hacer en el colegio, una mini temporada que me dio por salir a correr a los 14 y que debió durarme 1 mes y el par de meses que estuve apuntada a un gimnasio a los 16 años.

Hace aproximadamente 5 años empecé a engordar. Los 40, malos hábitos alimentarios, hambre emocional (y aquí caben muchas cosas). La cuestión es que sin darme cuenta (porque no quise darme cuenta y evité pesarme durante mucho tiempo) llegué a estar 30 kilos por encima de mi peso medio saludable.

Hacía años que estaba anclada en una no aceptación de mi físico (siempre me vi pasada de peso, siempre me sentí gorda) y entré en una especie de "estado agudo" de esa autopercepción tan poco amable sobre mi cuerpo. Pero aun así, no me comprometía conmigo misma. 

Resumiendo la historia, en agosto del 2018 empecé a salir a caminar. Era lo único que podía hacer porque estaba tan gorda que caminar más de 15' seguidos sin sentarme por dolor de espalda, era algo que no estaba a mi alcance. Durante dos años, estuve saliendo a caminar. Tardé unos meses en ser constante hasta el punto de que el caminar fuera mi deporte.
En septiembre del 2019, me apunté a un gimnasio porque caminar ya se me hacía poco. Quería algo más específico. Estuve yendo de forma constante seis meses y estalló la pandemia. Pero no dejé el ejercicio. Empecé a realizar tablas de tabata en casa y cuando era posible (por el confinamiento) salía a caminar.

En septiembre del 2020 hice mi primer pico (El Pic de la Dona) y sin darme cuenta, me fui aficionando a subir montañas. Seguí caminando y me aficioné al senderismo. En mayo del 2021 me apunté al gimnasio y no solo he sido constante, sino que hay una progresión en cuanto a la intensidad y la frecuencia de entrenos. Acudo entre 3 y 4 veces a la semana y realizo mi tabla de fitness y 30' de cardio (caminar a buen ritmo en la cinta). Y aunque las oscilaciones en mi peso han sido anecdóticas,, sí noto que mi forma física es mejor. Ya no hay dolor de espalda al caminar, mi resistencia caminando ha aumentado y percibo más fuerza en mi cuerpo.

Mi motivación para ser constante en el deporte, es la edad y el estado físico. Tengo 47 años y sabemos que en esta cuenta atrás que es el envejecimiento, el deporte ayuda y retrasa los estragos del paso del tiempo y contribuye significativamente a que la fuerza, la agilidad y la flexibilidad perduren un poco más en nuestro cuerpo.

Todos aspiramos a sentirnos bien con nuestro cuerpo. Para mi se trata de equilibrio. Aprender a mimarnos sin rendirnos a ninguno de los dos pecados capitales que afectan a nuestro cuerpo de forma directa: la gula y la pereza.

En el episodio "3 Tips para estar mejor" del podcast, menciono el cuidar de nuestro cuerpo como uno de esos 3 consejos. Con este artículo he tratado de explicar que los tiros para cuidar de nuestro cuerpo seguro que van por transformar las excusas en razones.

Porque, el mejor consejo que puedo darte para incorporar el deporte a tu vida es que tengas una buena razón para ello. Eso es lo que hará que crees adherencia, pudiendo mantener el compromiso contigo mismo y manteniendo a salvo tu autoestima.

Te deseo un Septiembre activo y pleno.

NO, NO ES QUE HOY EN DÍA NO AGUANTEMOS NADA

Un periodista le preguntó a una pareja de ancianos: ¿Cómo se las arreglan para estar juntos 65 años? Y ella contestó: "Nacimos en un ti...